Interpreter of Maladies (Jhumpa Lahiri)

(A Temporary Matter)

The notice informed them that it was a temporary matter: for five days their electricity would be cut off for one hour, beginning at eight P.M…

* Editorial: Mariner Books

Las pequeñas virtudes (Natalia Ginzburg)

(INVIERNO EN LOS ABRUZOS)

Deus nobis baec otia fecit.

En los Abruzos sólo hay dos estaciones: el verano y el invierno. La primavera es nevosa y ventosa como el invierno y el otoño es caliente y límpido como el verano. El verano empieza en junio y termina en noviembre. Terminan los largos días soleados en las colinas bajas y abrasadas, el polvo amarillo de la calle y la disentería de los niños, y comienza el invierno. La gente entonces deja de vivir en las calles, desaparecen de las escalinatas de la iglesia los muchachos descalzos…

* Traducción: Celia Felipetto
* Editorial: Acantilado

Del cielo a casa (Hebe Uhart)

(NAVIDAD EN EL PARQUE)

Eran las nueve de la noche y en el parque había un movimiento raro de gente. Uno andaba corriendo pero no como quien se prepara conscientemente para hacer footing; iba vestido a la que te criaste como quien remata una tarde de idas y vueltas y, por fin, después de la última vueltecita, se va a cambiar y bañar…

* Editorial: Adriana Hidalgo Editora

A la caza del amor (Nancy Mitford)

… Existe una fotografía de la tía Sadie y sus seis hijos sentados alrededor de una mesa del té en Alcoleigh. La mesa está colocada, como estaba entonces, como sigue estando y como siempre estará, delante de un enorme hogar de leña. Encima de la repisa y claramente visible en la fotografía cuelga una pala de zapador con la que, en 1915, tío Mathew había matado a golpes a ocho alemanes, uno tras otro, mientras salían de un refugio subterráneo; aparece todavía cubierta de sangre y cabellos, y de niños siempre nos había fascinado…

* Traducción: Ana Alcaina
* Editorial: Libros del Asteroide

La bicicleta de Sumji (Amos Oz)

(ACERCA DE ALGUNOS CAMBIOS)

En el que pueden encontrarse diversos recuerdos y reflexiones, comparaciones y conclusiones. Puedes saltártelas si así lo prefieres, y pasar directamente al capítulo primero, que es donde empieza propiamente mi historia.

Todo cambia. Mis amigos y conocidos, por ejemplo, cambian las cortinas de la sala como cambian de empleo, cambian de domicilio, cambian acciones ordinarias por bonos del Estado, o viceversa, y bicicletas por motos; truecan sellos, postales, monedas, los buenos días, ideas y opiniones; algunos intercambian también sonrisas…

* Traducción: Miguel Martínez-Lage
* Ilustraciones: Joaquín Peña Toro
* Editorial: DeBolsillo

Publicado en: Amos Oz, DeBolsillo, Israel. Opina

Los días del abandono (Elena Ferrante)

… Un mediodía de abril, justo después de comer, mi marido me anunció que quería dejarme…

* Traducción: Nieves López Burell
* Editorial: Salamandra

Colgando de un hilo (Dorothy Parker)

… Por favor, Dios mío, haz que me telefonee ahora. Oh, Dios, que me llame. No te pediré nada más, te lo prometo. Me parece que no es pedir demasiado. Te costaría tan poco, Dios mío, concederme esta pequeñez… Que me telefonee ahora mismo, nada más. Por favor, Dios mío, por favor, te lo ruego.
Si no pensara en ello, tal vez sonaría el teléfono, como sucede a veces. Si pudiera pensar en otra cosa, lo que fuera. Quizá si contara hasta quinientos de cinco en cinco, el timbre sonaría cuando terminara. Contaré lentamente, no quiero hacer trampa, y si suena cuando llegue a trescientos no pararé; no responderé hasta llegar a quinientos. Cinco, diez, quince, veinte, veinticinco, treinta, treinta y cinco, cuarenta, cuarenta y cinco, cincuenta… Por favor, que suene, por favor…

* Traducción: Jordi Fibla, Celia Filipetto y Carmen Francí
* Ilustraciones: Simone Massoni
* Editorial: Lumen

Los vagabundos de la cosecha (John Steinbeck)

… En esta época del año, cuando llega el tiempo de la cosecha a los inmensos campos de California -las uvas hinchadas, las ciruelas, las manzanas, las lechugas y ese algodón que tan rápido madura-, nuestras carreteras se convierten en un hervidero de temporeros itinerantes, esa masa informe de braceros nómadas golpeados por la pobreza a los que el hambre y el miedo al hambre empujan de campo en campo, de cosecha en cosecha, de un extremo a otro de California, hasta Oregón y algunas regiones del Estado de Washington. Pero es California el Estado que recibe y necesita a más de estos nuevos vagabundos. El propósito de esta serie de artículos es el de presentar un breve estudio de estos vagabundos. Por el Estado vagan al menos 150.000 emigrantes sin hogar, un ejército lo suficientemente numeroso como para que todos los habitantes de California se interesen por él…

* Traducción: Marta Alcaraz Burgueño
* Editorial: Libros del Asteroide

El viento que arrasa (Selva Almada)

… El mecánico tosió y escupió un poco de flema.
—Tengo los pulmones podridos —dijo pasándose la mano por la boca y volviendo a inclinarse bajo el capot abierto…

* Editorial: Mardulce

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina