Publicado por ICS el 2 de Julio de 2010.
(EL CANTANTE MELÓDICO)
La mañana que vi a Tony Gardner entre los turistas, la primavera acababa de llegar a Venecia. Llevábamos ya una semana trabajando fuera, en la piazza, un alivio, si se me permite decirlo, después de tantas horas tocando en el cargado ambiente del café, cortando el paso a los clientes que querían utilizar la escalera. Soplaba la brisa aquella mañana, los toldos se hinchaban y aleteaban a nuestro alrededor, todos nos sentíamos un poco más animados y frescos, y supongo que se notó en nuestra música…
* Traducción: Antonio-Prometeo Moya
* Editorial: Anagrama
Publicado por ICS el 23 de Junio de 2010.
(55)
By Chivalries as tiny,
A Blossom, or a Book,
The seeds of smiles are planted —
Which blossom in the dark.
[Los pequeños Caballeros / Un Botón, un Libro, plantan — / Son semillas de sonrisas / Que en la penumbra cantan.]
* Traducción: Alberto Blanco
* Editorial: Hiperión
Publicado por ICS el 18 de Junio de 2010.
… En 1959, Florence Green pasaba de vez en cuando alguna noche en la que no estaba segura de si había dormido o no. Se debía a la preocupación que tenía sobre si comprar Old House, una pequeña propiedad con su propio cobertizo en primera línea de playa, para abrir la única librería de Hardborough…
* Traducción: Ana Bustelo
* Editorial: Impedimenta
Publicado por ICS el 15 de Junio de 2010.
… La planta, blanca y venenosa, se extendía como un abanico por el pecho desnudo de la joven. A la luz incipiente de la mañana, aún espejeaba el rocío en los esbeltos tallos salpicados de rojo, que una ligera brisa agitaba con suavidad. A unos pasos de allí, un setter irlandés levantó la cabeza castaña de entre la hojarasca y olfateó en un intento de distinguir los diferentes olores del bosque. Uno de ellos no acababa de encajar en el entramado de aromas que tan bien conocía, de modo que avanzó vacilante hacia lo que había atraído su atención. La mujer yacía al raso, en medio de un claro que formaba una barrera natural entre las altas hayas y una pequeña parcela ocupada por una densa plantación de pinos. Brazos y piernas se abrían sobre un estrato de hojas caídas, helechos, boletus y balsamina marchita; así, con los ojos vueltos hacia el cielo, parecía soñar despierta…
* Traducción: Blanca Ortiz Ostalé
* Editorial: Alba
Publicado por ICS el 8 de Junio de 2010.
… La máscara parecía mirar a la muchacha con expresión malévola. Pero se trataba, tan solo, de un simple adorno étnico, tallado en madera y colgado de la pared. Había otra máscara idéntica, situada a cierta distancia de la primera. La muchacha se fijó en ellas por primera vez cuando le pidieron que se colocara de perfil. Solo hablaba la persona que estaba sentada; la otra permanecía de pie tras la silla, en silencio.
―Ahora, por favor, quítate la camisa…
* Editorial: Random House Mondadori
Publicado por ICS el 8 de Junio de 2010.
(ABSORTO)
Delirios medievales me asaltan
en medio del tráfico maloliente de la ciudad,
traen fantasmas que tintinean a mi alrededor,
vaporosas damas surgidas de las alcantarillas
que bailan y me rozan con sus velos,
caballeros de ojos vidriosos e instintos inmediatos
escondidos bajo la apariencia de mendigos…
* Editorial: Endymion
Publicado por ICS el 8 de Junio de 2010.
… Estábamos en el último día del mes de julio. El largo y cálido verano ya estaba pronto a terminar, y los fatigados peregrinos que recorríamos las aceras londinenses empezábamos a pensar en las sombras de las nubes sobre los maizales y en las brisas otoñales de la costa…
* Traducción: Miguel Martínez Lage
* Editorial: Ediciones B
Publicado por ICS el 8 de Junio de 2010.
(DE MAÑANA)
Las mañanas huelen a vencejos,
a plantas nuevas,
a flores dibujadas de luz,
a Sol tendido con la cara lavada,
y a la huella de la Luna,
que también huele, pero a otra cosa…
* Editorial: Endymion
Publicado por ICS el 21 de Marzo de 2010.
… Se pregunta cuándo oyó hablar de Venecia por primera vez. Y constata que nunca ha sido capaz de averiguarlo. Ni ahora, ni tampoco el día en que le comunicaron que su viaje a Venecia se había cancelado…
* Traducción: Katarzyna Olszewska Sonnenberg
* Editorial: Minúscula