Laúd y cicatrices (Danilo Kis)

(EL APÁTRIDA)

«Llegó a París el 28 de mayo de 1938.»

Se alojó en un hotel de Barrio Latino, cerca del teatro Odeón. Este hotel despertaba en él pensamientos lúgubres y por la noche, al apagar la lámpara de la mesilla, se le aparecían fantasmas alrededor de los cuales todavía flotaban desplegadas las sábanas de la habitación como mortajas. Una de las parejas de espíritus le era familiar y el señor sin patria revivió en su interior la imagen del poeta y de su amante, tal como los había visto en la foto del libro conmemorativo dedicado a ese poeta: ella, Leda, con un sombrero enorme que le arrojaba sombra sobre la cara como si un velo le cubriese los ojos, pero esa oscuridad no bastaba para ocultar la contracción, apenas visible, que se formaba alrededor de sus labios, causada por la edad y la sensualidad; él, el poeta, herido por el amor y la enfermedad, con los ojos desorbitados por el hipertiroidismo, en los que aún brillaba el fuego como si se tratase de la mirada del primer violinista de una orquesta cíngara…

* Traducción: L. F. Garrido y T. Pištelek
* Editorial: Acantilado

Viaje al pasado (Stefan Zweig)

―¡Ahí estás!
Con los brazos extendidos, casi se podría decir que abiertos de par en par, salió a su encuentro.
―¡Ahí estás! ―repitió de nuevo, y su voz recorrió esa escala que asciende cada vez más luminosa desde la sorpresa hasta la absoluta felicidad, mientras miraba la figura de la amada, rodeándola de ternura…

* Traducción: Roberto Bravo de la Varga
* Editorial: Acantilado

Mendel el de los libros (Stefan Zweig)

… De vuelta en Viena tras una visita a los barrios de la periferia, me vi inmerso de improviso en un chaparrón que, con húmedo látigo, perseguía a la gente obligándola a correr hasta los portales de las casas y otros refugios. Yo mismo busqué también, a toda velocidad, un techo que me amparara. Por fortuna, en Viena le espera a uno en cada esquina un café…

* Traducción: Berta Vias Mahou
* Editorial: Acantilado

Yo y Kaminski (Daniel Kehlmann)

… Me desperté cuando el revisor llamó a la puerta del compartimento. Dijo que acababan de dar las seis y que llegaríamos al destino en media hora. Y que si le había oído. Sí, murmuré, sí…

* Traducción: Rosa Pilar Blanco
* Editorial: Acantilado

El candelabro enterrado (Stefan Zweig)

… Un espléndido día de junio del año 455, justo cuando, en la hora tercia, en el circo Máximo de Roma había terminado el sangriento combate de dos gigantescos hérulos contra una piara de jabalíes hircanos, una creciente agitación se apoderó gradualmente de los miles de espectadores…

* Traducción: J. Fontcuberta
* Editorial: Acantilado

El espejo de las ideas (Michel Tournier)

… Este breve tratado parte de dos ideas fundamentales. La primera sostiene que el pensamiento funciona con la ayuda de un número finito de conceptos-clave, que pueden ser enumerados y elucidados. La segunda admite que dichos conceptos van a pares, pues cada uno posee un «contrario» ni más ni menos positivo que aquél…

* Traducción: L. M. Todó
* Editorial: Acantilado

La educación del estoico (Fernando Pessoa)

… Ha caído sobre nosotros la más profunda y mortal de las sequías de los siglos: la del conocimiento íntimo de la vacuidad de todos los esfuerzos y de la vanidad de todos los propósitos.
He comprendido la saciedad de la nada, la plenitud de ninguna cosa. Lo que me llevará al suicidio es un impulso como el que nos lleva a acostarnos pronto. Tengo un sueño íntimo de todas las intenciones…

* Traducción: R. Vilagrassa
* Editorial: Acantilado

Libro del desasosiego (Fernando Pessoa)

… Nací en un tiempo en que la mayoría de los jóvenes había perdido la creencia en Dios, por la misma razón por la que sus mayores la habían tenido -sin saber por qué…

* Traducción: Perfecto E. Cuadrado
* Editorial: Acantilado

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina