Alemania. Un cuento de invierno (Heinrich Heine)

(CAPUT 1)

Im traurigen Monat November war’s,
Die Tage wurden trüber,
Der Wind riß von den Bäumen das Laub,
Da reist ich nach Deutschland hinüber.

Und als ich an die Grenze kam,
Da fühlt ich ein stärkeres Klopfen
In meiner Brust, ich glaube sogar,
Die Augen begunnen zu tropfen.

Und als ich die deutsche Sprache vernahm,
Da ward mir seltsam zumute;
Ich meinte nicht anders, als ob das Herz
Recht angenehm verblute.

[Fue en el triste mes de noviembre / —los días se agrisaban, / deshojaba el viento los árboles— / cuando viajé a Alemania. // Y cuando llegué a la frontera / sentí un palpitar más fuerte / en mi pecho; incluso creo que / empezaron a gotear mis ojos. // Y al oír la lengua alemana / sentí una cosa extraña: / creo que era como si el corazón / sangrara muy a gusto.]

* Traducción: Jesús Munárriz
* Editorial: Hiperión

La muerte en Venecia / Mario y el mago (Thomas Mann)

(LA MUERTE EN VENECIA)
Gustav Aschenbach -o Von Aschenbach, como se le conocía oficialmente desde su quincuagésimo aniversario- salió de su apartamento de la Pinzregentenstrasse, en Munich, para dar un largo paseo a solas…

* Traducción: Juan José del Solar

(MARIO Y EL MAGO)
De Torre di Venere guardo el recuerdo de una atmósfera desagradable. Había en el ambiente, ya de buen comienzo, irritación, tensión y enojo, y para colmo, se produjo, más tarde, el choque con el terrible Cipolla, nefasto personaje, de impresionante aspecto, en el que parecía tomar cuerpo y concentrarse, amenazadora, toda la malignidad del entorno. El desenlace fue espantoso (posteriormente nos pareció predeterminado por la naturaleza misma de las cosas), y por añadidura, quiso la fatalidad que hasta los niños lo presenciaran. En suma, una lamentable situación, extraña ya de por sí, y que se debía a un malentendido suscitado por las falaces promesas de aquel hombre (en tantos otros aspectos notable). Por suerte no entendieron los niños dónde era que acababa el espectáculo y dónde comenzaba la catástrofe, y se les permitió forjarse la bella ilusión de que todo había sido, simplemente, teatro…

* Traducción: Nicanor Ancochea
* Editorial: Edhasa

Publicado en: Alemania, Edhasa, Thomas Mann. Opina

El mayorazgo (E. T. A. Hoffmann)

… A orillas del Báltico se encuentra la casa solariega de la noble familia von R., conocida como mansión R…

* Traducción: Jorge Seca
* Editorial: Nórdica

El secreto de Lena (Michael Ende)

… Lena era una niña extremadamente amable siempre que sus padres se portaran bien y obedecieran a lo que ella les mandaba.
Desgraciadamente, eso ocurría pocas veces…

* Traducción: Marinella Terzi
* Ilustraciones: Jindra Čapek
* Editorial: SM

Publicado en: Alemania, Michael Ende, SM. Opina

La larga sombra (Ralf Isau)

… El mar se había transformado en un ser viviente, en una criatura gigantesca que sufría tremendos dolores. ¿Cómo podía explicarse de otro modo ese violento oleaje? No obstante, y a pesar de la clara luz de la luna, David no podía reconocer ni crestas espumosas ni olas que al romper se abalanzaran como garras sobre el pequeño pesquero…

* Traducción: Roberto H. Bernet
* Editorial: Ediciones B
* Serie: El círculo del crepúsculo, n.º 2

El ponche mágico (Michael Ende)

… ERA la última tarde del año y había oscurecido demasiado pronto. Nubes negras habían entenebrecido el cielo, y una tempestad de nieve azotaba desde hacía horas el Parque Muerto…

* Traducción: Jesús Larriba y Marinella Terzi
* Editorial: SM

Publicado en: Alemania, Michael Ende, SM. Opina

El niño del siglo (Ralf Isau)

… Sin duda, días como ése no deberían existir. Jeff introdujo el último trozo de pan en el tazón, aguardó hasta que se empapara por completo de leche y se lo llevó a la boca. Otra vez una «última comida». ¡Cuántas de esas últimas comidas había tomado ya en los últimos dos años!…

* Traducción: Roberto H. Bernet
* Editorial: Ediciones B
* Serie: El círculo del crepúsculo, n.º 1

La biblioteca secreta (Ralf Isau)

… En indecisión había pocos que lo igualaran. Postergar la toma de decisiones era una especialidad de Karl. Pero aquella tarde su don debería superar una dura prueba. El viento otoñal ya le había despojado de su valor y ahora halaba de su abrigo con insistencia. Estaba oscureciendo. El joven volvió a abrir la tapa de su reloj de bolsillo y mantuvo otro litigio con el minutero. El tiempo se escurría y con él, una oportunidad irrepetible. Tenía que tomar una decisión de una vez por todas…

* Traducción: Irene Saslavsky
* Editorial: Ediciones B

La ciudad de los libros soñadores (Walter Moers)


En hondas, frías, huecas estancias
donde se juntan sombras con sombras,
donde los libros sueñan distancias
y al contemplarlos siempre te asombras,
donde el carbón produce diamantes
y la clemencia es desconocida,
es donde reina, hoy como antes,
un Rey de Sombras en esa vida.

(…)

(ADVERTENCIA)

Aquí comienza la historia. Cuenta cómo entré en posesión del Libro Sangriento y conseguí el Orm. No es una historia para personas de piel delicada y nervios débiles, a las que me gustaría recomendar que volvieran a dejar este libro sobre el montón y se largaran al departamento de libros infantiles. Vamos, vamos, desapareced, bebedores de té de manzanilla y lloricas, ¡aquí se habla de un lugar donde leer sigue siendo una auténtica aventura!…

* Traducción: Miguel Sáenz
* Ilustraciones: (Autor)
* Editorial: Maeva

Publicado en: Alemania, Maeva, Walter Moers. Opina

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina