Publicado por ICS el 10 de abril de 2012.
… «No sé si contaros mis sueños. Son sueños viejos pasados de moda, más propios de un adolescente que de un ciudadano. Son historiados y a la vez precisos, algo despaciosos aunque de gran colorido, como los que podría tener un alma fantasiosa pero en el fondo simple, un alma muy ordenada. Son sueños que acaban cansando un poco, porque quien los sueña despierta siempre antes de su desenlace, como si el impulso onírico quedara agotado en la representación de los pormenores y se desentendiese del resultado, como si la actividad de soñar fuese la única aún ideal y sin objetivo. No conozco, así, el final de mis sueños, y puede ser desconsiderado relatarlos sin estar en condiciones de ofrecer una conclusión ni una enseñanza. Pero a mí me parecen imaginativos y muy intensos. Lo único que puedo añadir en mi descargo es que escribo desde esa forma de duración —ese lugar de mi eternidad— que me ha elegido»…
* Editorial: Alfaguara
Publicado por ICS el 3 de abril de 2012.
… La familia Taeger, compuesta por tres hijos —Milton, Edward y Arthur—, una hija —Elaine—, el abuelo Rudolph, la tía Mansfield y el señor y la señora Taeger, empezó a derrumbarse en 1922, cuando vivía en Pittsburgh, Pennsylvania…
* Editorial: Alfaguara
Publicado por ICS el 21 de marzo de 2012.
… Corría el verano de 1998 cuando mi vecino Coleman Silk, quien, antes de retirarse dos años atrás, fue profesor de lenguas clásicas en la cercana Universidad de Athena durante veintitantos años y, a lo largo de dieciséis de ellos, actuó también como decano de la facultad, me dijo confidencialmente que, a los setenta y un años de edad, tenía relaciones sexuales con una mujer de la limpieza que contaba treinta y cuadro y trabajaba en la universidad…
* Traducción: Jordi Fibla
* Editorial: Alfaguara
Publicado por Fer el 14 de septiembre de 2011.
… Mal tiempo para votar…
* Traducción: Pilar del Río
* Editorial: Alfaguara
Publicado por Fer el 6 de febrero de 2011.
… El inicio no es más que una elucubración, como casi todo. Un juego de disposiciones, la servidumbre del espíritu para sentirte mejor, el mismo ocaso. Emma, oh Emma. Pienso en Emma, grande, a todo color, bajando por las escaleras, aunque no sea Emma…
* Editorial: Alfaguara
Publicado por ICS el 15 de marzo de 2009.
… Era el primer día de curso en la escuela de Obaba. La nueva maestra andaba de pupitre en pupitre con la lista de alumnos en la mano. «¿Y tú? ¿Cómo te llamas?», preguntó al llegar junto a mí. «José ―respondí―, pero todo el mundo me llama Joseba». «Muy bien.» La maestra se dirigió a mi compañero de pupitre, el último que le quedaba por preguntar: «¿Y tú? ¿Qué nombre tienes?». El muchacho respondió imitando mi manera de hablar: «Yo soy David, pero todo el mundo me llama el hijo del acordeonista»…
* Traducción: (Autor) y Asun Garikano
* Editorial: Alfaguara
Publicado por ICS el 1 de marzo de 2009.
… En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor…
* Editorial: Alfaguara
Publicado por ICS el 2 de febrero de 2009.
… Al día siguiente no murió nadie…
* Traducción: Pilar del Río
* Editorial: Alfaguara
Publicado por ICS el 14 de diciembre de 2008.
3 de enero de 1938. Eres un ogro, me decía a veces Rachel. ¿Un ogro? Es decir, ¿un monstruo fantástico surgido de la noche de los tiempos? Sí, creo en mi naturaleza fantástica; quiero decir, en esta secreta complicidad que mezcla profundamente mi aventura personal con el curso de las cosas, y le permite inclinarlo a su favor…
* Traducción: Encarna Castejón
* Editorial: Alfaguara