El solterón (Adalbert Stifter)

… La higuera infecunda fue talada y arrojada al fuego abrasador.
Pero si el jardinero es benévolo y bondadoso, vela cada primavera por sus verdes hojas y favorece el reverdecer del árbol hasta que las hojas van faltando y al fin solamente quedan las secas ramas mirando al cielo. Finalmente el árbol es arrancado y su lugar desaparece en el jardín. Las otras miles de ramas y millones de hojas continúan creciendo y reverdeciendo sin que ninguna pueda decir: he brotado de sus semillas y produciré dulces frutos como aquel árbol…

* Traducción: Carlos d’Ors Führer
* Editorial: Impedimenta

Abdías (Adalbert Stifter)

… Existen seres humanos cuya vida es una sucesión tal de adversidades caídas de un cielo encapotado que, finalmente, parecen anestesiados frente a ellas; pero hay otros, por el contrario, que gozan de tal inmerecida dicha y son tan obstinadamente favorecidos que parece como si, en un momento dado, las leyes de la Naturaleza se hubiesen dado la vuelta para que la fortuna les sonriese solamente a ellos…

* Traducción: Carlos d’Ors
* Editorial: Nórdica

El sendero en el bosque (Adalbert Stifter)

… TENGO UN AMIGO QUE, aunque todavía vive y aunque entre nosotros no suele ser habitual contar historias de gente viva, me ha consentido que cuente un caso que está relacionado con él para provecho y servicio de todos aquellos que son grandes necios; quizá puedan éstos sacar algún beneficio del relato…

* Traducción: Carlos D’Ors Führer
* Editorial: Impedimenta

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina