El hombre invisible (H. G. Wells)

… El desconocido llegó a pie desde la estación de ferrocarril de Bramblehurst cierto día invernal a primeros de febrero, abriéndose paso a través de un viento cortante y de espesos copos de nieve. Era la última nevada del año. Llevaba en la mano enfundada en gruesos guantes un pequeño maletín negro. Iba embozado desde la cabeza hasta los pies y el ala de su sombrero de fieltro escondía por completo su rostro, sin dejar al descubierto más que la reluciente punta de su nariz; la nieve se había amontonado sobre sus hombros y su pecho, y formaba una ligera capa blanca en la parte superior del maletín…

* Traducción: Julio Gómez de la Serna
* Editorial: Anaya

La máquina del tiempo (H. G. Wells)

… El Viajero a través del Tiempo (pues convendrá llamarle así al hablar de él) nos exponía una misteriosa cuestión…

* Traducción: Nellie Manso de Zúñiga
* Editorial: Anaya

Otra vuelta de tuerca (Henry James)

… La historia nos había hipnotizado. Sentados alrededor del fuego en una mansión vetusta, una noche de Navidad, la historia nos había dejado sin aliento. Al concluir, nadie se atrevió a pronunciar palabra, hasta que alguien observó que era la primera vez que las fuerzas del más allá habían visitado a un niño…

* Traducción: Ramón Buckley
* Editorial: Anaya

Impresión bajo sospecha (Carlos Fortea)

… Miró por el ojo de la cerradura, como si se asomara a la luz de una estrella en medio de una noche tenebrosa. Al otro lado, en el espacio en forma de llave antigua que semejaba la silueta de un peón de ajedrez, pudo ver a un hombre inclinado sobre un tablero de juego. Tenía el codo apoyado en la mesa, el puño entrecerrado y encorvado, el mentón apoyado en los nudillos. El perfil del rostro mostraba un gesto de intensa concentración, las cejas bajas, los ojos entornados, dos arrugas horizontales en la frente…

* Editorial: Anaya

Puck de la colina de Pook (Rudyard Kipling)

(CANCIÓN DE PUCK)

¿Ves esa irregular senda que corre
paralela a los surcos de los trigos?
Ahí fue donde emplazaron los cañones
que al rey Felipe hundieron los navíos.

¿Ves cómo gira el viejo molino,
movido por las aguas del riachuelo?
Moliendo grano su escote ha satisfecho
desde que el Domesday Book fue conocido.

¿Ves nuestros bosques de tranquilos robles
y las temidas charcas más allá?
En ellos sucumbieron los sajones
cuando Harold pasó a la eternidad…

(…)

Los niños estaban en el teatro representando ante las tres vacas todo lo que podían recordar del Sueño de una noche de verano

* Traducción: Jorge Ferrer-Vidal
* Ilustraciones: Harold R. Millar
* Editorial: Anaya

Fabuleario (Edward Lear)

1

There was an Old Derry down Derry
Who loved to see little folks merry;
So he made then a book,
And with laughter they shook,
At the fun of that Derry down Derry.


[Había un viejo en Derry que quería / ver a los niños llenos de alegría; / su libro contemplaron, / y se desternillaron, / como el viejo de Derry pretendía.]

* Traducción: Santiago R. Santerbás
* Ilustraciones: (Autor)
* Editorial: Anaya
* ¿Bilingüe?: Sí [inglés + español]

Libro de las maravillas (Marco Polo)

… Señores, Emperadores y Reyes, Duques y Marqueses, Condes, Caballeros y Burgueses, y todos aquellos que queráis conocer las diferentes razas y la variedad de las diversas regiones del mundo, e informaros de sus usos y costumbres: tomad este libro y hacéoslo leer; porque en él encontraréis todas las grandísimas maravillas y diversidades de Armenia Mayor y Menor, de Persua, de Turquía, de los Tártaros y de la India, y de muchas otras provincias del Asia Media y de una parte de Europa cuando se va al encuentro del viento Griego, del Levante y de la Tramontana; que así os las contará nuestro libro con claridad y buen orden, todo ello como micer Marco Polo, sabio y noble ciudadano de Venecia, las describe porque las vio con sus propios ojos…

* Traducción: Mauro Armiño
* Editorial: Anaya

Publicado en: Anaya, Italia, Marco Polo. Opina

La narración de A. Gordon Pym (Edgar Allan Poe)

… Mi nombre es Arthur Gordon Pym. Mi padre era un acreditado comerciante de efectos navales en Nantucket, donde yo nací. Mi abuelo materno fue un abogado con buena clientela. Hombre de suerte, había especulado muy beneficiosamente con acciones del Edgarton New-Bank, como entonces se denominaba, y gracias a éste y otros negocios consiguió reunir una apreciable fortuna. Creo que me quería más que a nadie en el mundo y esperaba que, al morir él, yo heredase la mayor parte de su patrimonio…

* Traducción: José María Alvarez
* Ilustraciones: Julio Gutiérrez Mas
* Editorial: Anaya

Colmillo Blanco (Jack London)

… Un oscuro bosque de abetos se extendía a ambos lados de la helada corriente de agua. El viento había desnudado los árboles de su blanca capa de escarcha y parecían apoyarse los unos en los otros, negros y amenazadores, bajo la luz incierta del atardecer. Un profundo silencio reinaba sobre la tierra. La tierra misma estaba desolada, yerma, sin movimiento, tan solitaria y fría que su espíritu no era ni tan siquiera el de la tristeza. Había en ella una insinuación de carcajada, pero de una carcajada más terrible que la de cualquier tristeza; una carcajada sin alegría, partícipe de la severidad de lo inexorable. Era la imperiosa e incomunicable sabiduría de la eternidad riéndose de la futilidad de la vida y del esfuerzo de vivir. Eran las Tierras Vírgenes, la soledad salvaje, el helado corazón de los desolados yermos del Norte…

* Traducción: María del Mar Hernández
* Ilustraciones: Enrique Flores
* Editorial: Anaya

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina