Publicado por ICS el 10 de noviembre de 2008.
… En cuanto su hijo llegó al mundo, el señor y la señora Canker supieron que no era como los niños de otras personas.
Para empezar, nació con la dentadura completa, y permanecía durante horas en su cochecito royendo enormes huesos de cordero hasta hacerlos añicos, o les mordía la nariz a las ancianas damas que eran lo bastante idiotas como para besarlo. Por otro lado, aunque berreaba de furia cuando le cambiaban los pañales, en realidad los ojos nunca se le llenaban de lágrimas. Además, y quizá fuera lo más raro de todo, en cuanto lo llevaron a casa desde el hospital y encendieron un buen fuego en el salón, el humo de la chimenea salió en dirección contraria al viento…
* Traducción: Patricia Antón de Vez
* Editorial: Salamandra
Publicado por Dreket el 24 de octubre de 2008.
Introducción
La oposición entre psicología individual y psicología social o colectiva, que a primera vista puede parecernos muy profunda, pierde gran parte de su significación en cuanto la sometemos a más detenido examen. La psicología individual se concreta, ciertamente, al hombre aislado e investiga los caminos por los que intenta alcanzar la satisfacción de sus instintos, pero sólo muy pocas veces y bajo determinadas condiciones excepcionales le es dado prescindir de las relaciones del individuo con sus semejantes. En la vida anímica individual aparece integrado siempre, efectivamente, «el otro», como modelo, objeto, auxiliar o adversario, y de este modo, la psicología individual es al mismo tiempo y desde un principio psicología social, en un sentido amplio, pero plenamente justificado.
* Traducción: Luis López-Ballesteros y de Torres
* Editorial: Alianza
Publicado por ICS el 22 de octubre de 2008.
… Me desperté cuando el revisor llamó a la puerta del compartimento. Dijo que acababan de dar las seis y que llegaríamos al destino en media hora. Y que si le había oído. Sí, murmuré, sí…
* Traducción: Rosa Pilar Blanco
* Editorial: Acantilado
Publicado por Dreket el 19 de octubre de 2008.
… En septiembre de 1828 el matemático más excelso de Alemania abandonó por primera vez desde hacía años su ciudad natal para participar en el Congreso de Naturalistas de Berlín. Evidentemente no le apetecía ir. Se había negado durante meses, pero Alexander von Humboldt no cejó en su empeño hasta que, en un momento de debilidad y confiando en que ese día no llegara nunca, dijo que sí…
* Traducción: Rosa Pilar Blanco
* Editorial: Maeva
Publicado por ICS el 7 de octubre de 2008.
… Era un buen colegio, uno de los mejores de Londres.
La señorita Banks y su hermana Emily creían que a las niñas había que enseñarles de manera tan cuidadosa y concienzuda como a los niños. Habían comprado tres casas en una plaza tranquila, un lugar agradable con plátanos y palomas obedientes, y habían colocado una placa de latón en la que se leía «Academia Mayfair para jovencitas»; y habían prosperado…
* Traducción: Patricia Antón de Vez
* Editorial: Salamandra
Publicado por ICS el 3 de octubre de 2008.
… Un espléndido día de junio del año 455, justo cuando, en la hora tercia, en el circo Máximo de Roma había terminado el sangriento combate de dos gigantescos hérulos contra una piara de jabalíes hircanos, una creciente agitación se apoderó gradualmente de los miles de espectadores…
* Traducción: J. Fontcuberta
* Editorial: Acantilado
Publicado por ICS el 12 de agosto de 2008.
… TENGO UN AMIGO QUE, aunque todavía vive y aunque entre nosotros no suele ser habitual contar historias de gente viva, me ha consentido que cuente un caso que está relacionado con él para provecho y servicio de todos aquellos que son grandes necios; quizá puedan éstos sacar algún beneficio del relato…
* Traducción: Carlos D’Ors Führer
* Editorial: Impedimenta
Publicado por ICS el 8 de junio de 2008.
… Si hoy en día fueras a un colegio y preguntaras a los niños: «¿Qué es un mogote?», probablemente obtendrías respuestas muy tontas. «Un señor con los ojos en el cogote», diría uno. Y otro: «Un camello que va al trote.» Y hasta podrías oír: «Una especie de monigote.»
Pero hubo un tiempo en que no fue así. Hubo una época en que todos los niños del país te habrían respondido que un mogote era un montículo especial, un bulto en la tierra cubierto de hierba, y que en ese bulto había una puerta oculta que se abría de cuando en cuando para mostrar un túnel que llevaba a un mundo completamente distinto…
* Traducción: Patricia Antón de Vez Ayala-Duarte
* Editorial: Salamandra