Laúd y cicatrices (Danilo Kis)

(EL APÁTRIDA)

«Llegó a París el 28 de mayo de 1938.»

Se alojó en un hotel de Barrio Latino, cerca del teatro Odeón. Este hotel despertaba en él pensamientos lúgubres y por la noche, al apagar la lámpara de la mesilla, se le aparecían fantasmas alrededor de los cuales todavía flotaban desplegadas las sábanas de la habitación como mortajas. Una de las parejas de espíritus le era familiar y el señor sin patria revivió en su interior la imagen del poeta y de su amante, tal como los había visto en la foto del libro conmemorativo dedicado a ese poeta: ella, Leda, con un sombrero enorme que le arrojaba sombra sobre la cara como si un velo le cubriese los ojos, pero esa oscuridad no bastaba para ocultar la contracción, apenas visible, que se formaba alrededor de sus labios, causada por la edad y la sensualidad; él, el poeta, herido por el amor y la enfermedad, con los ojos desorbitados por el hipertiroidismo, en los que aún brillaba el fuego como si se tratase de la mirada del primer violinista de una orquesta cíngara…

* Traducción: L. F. Garrido y T. Pištelek
* Editorial: Acantilado

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina