Publicado por ICS el 27 de julio de 2012.
… La familia Dashwood vivía hacía mucho tiempo en Sussex. La heredad que poseía era de gran extensión, y en medio de ella, en el llamado Nordland Park, se hallaba la residencia donde habían morado los Dashwood por varias generaciones, gozando del respeto y la consideración de sus vecinos. El más reciente poseedor de aquella heredad era un solterón que alcanzó una edad avanzada y durante gran parte de su vida tuvo como compañera y ama de casa a su hermana. Pero la muerte de ésta, diez años antes de la del buen caballero, determinó un considerable trastorno en la casa…
* Traducción: Ana María Rodríguez
* Editorial: DeBolsillo
Publicado por ICS el 14 de febrero de 2012.
… A la gente no le parece posible que una muchacha de catorce años abandone su casa en pleno invierno para vengar la muerte de su padre, pero entonces no pareció tan extraño, aunque he de admitir que no era una de esas cosas que ocurren a diario. Yo tenía catorce años recién cumplidos cuando un cobarde que utilizaba el nombre de Tom Chaney disparó contra mi padre en Fort Smith, Arkansas, quitándole la vida, el caballo y ciento cincuenta dólares en efectivo, aparte de dos piezas de oro californiano que llevaba en el cinturón…
* Traducción: Eduardo Mallorquí
* Editorial: DeBolsillo
Publicado por ICS el 13 de mayo de 2011.
… Constituía un placer especial ver las cosas consumidas, ver los objetos ennegrecidos y cambiados. Con la punta de bronce del soplete en sus puños, con aquella gigantesca serpiente escupiendo su petróleo venenoso sobre el mundo, la sangre le latía en la cabeza y sus manos eran las de un fantástico director tocando todas las sinfonías del fuego y de las llamas para destruir los guiñapos y ruinas de la Historia…
* Traducción: Alfredo Crespo
* Editorial: DeBolsillo
Publicado por ICS el 9 de junio de 2009.
(NOTA DEL EDITOR)
La imaginación es un palacio abstracto. No debe dársele mayor importancia a la correspondencia que sigue de la que permite deducir su lectura completa. Se publica tal como llegó a nuestras manos, incluso las cartas inacabadas o interrumpidas. Todos los personajes descritos en ella existen o han existido. Todos, salvo uno. La persona que me las envió me rogó encarecidamente que no desvelara bajo ningún concepto la identidad de este personaje irreal. No importa: sé que el lector la descubrirá por sí mismo.
(…)
Estimada señorita. Voy a matarla y usted lo sabe, así que me asombra su silencio…
* Editorial: DeBolsillo
Publicado por andromeda el 2 de marzo de 2009.
―Sin regalos, la Navidad no será lo mismo ―refunfuñó Jo, tendida sobre la alfombra…
* Traducción: Gloria Méndez
* Editorial: DeBolsillo
Publicado por ICS el 29 de enero de 2009.
… Un edificio gris, achaparrado, de sólo treinta y cuatro plantas. Sobre la entrada principal se lee: «Centro de Incubación y Condicionamiento de la Central de Londres», y, en un escudo, la divisa del Estado Mundial: «Comunidad, Identidad, Estabilidad»…
* Traducción: Ramón Hernández
* Editorial: DeBolsillo
Publicado por ICS el 22 de enero de 2009.
… Podría decirse que ésta es la historia de un triángulo de amantes, Arnie Cunningham, Leigh Cabot y, naturalmente, Christine. Pero quede claro que fue Christine quien primero estuvo allí. Fue el primer amor de Arnie, y, aunque no me atreviera a asegurarlo (ni aun desde las cumbres de sabiduría que he alcanzado en mis veintidós años), creo que fue su único amor verdadero. Por eso llamo tragedia a lo que sucedió…
* Traducción: Adolfo Martín
* Editorial: DeBolsillo
Publicado por ICS el 15 de enero de 2009.
… Will Graham hizo sentar a Crawford junto a una mesa de picnic, entre la casa y el océano, y le ofreció un té helado…
* Traducción: Elisa López Bullrich
* Editorial: DeBolsillo
* Serie: Hannibal Lecter, n.º 1
Publicado por ICS el 13 de enero de 2009.
… Sir Walter Elliot, señor de Kellynch Hall, en el condado de Somerset, era un hombre que jamás leía para entretenerse otro libro que la Crónica de los baronets; en él hallaba ocupación para sus horas de ocio y consuelo en las de abatimiento; allí se llenaba su alma de admiración y respeto al considerar el limitado resto de los antiguos privilegios; cualquier desazón originada en asuntos domésticos se convertía fácilmente en piadoso desdén cuando su vista recorría la serie casi interminable de los títulos concedidos en el último siglo y, por fin, ya que otras páginas no le resultaban lo bastante atractivas, allí podía leer su propia historia con renovado interés…
* Traducción: M. Ortega y Gasset
* Editorial: DeBolsillo