La bicicleta de Sumji (Amos Oz)

(ACERCA DE ALGUNOS CAMBIOS)

En el que pueden encontrarse diversos recuerdos y reflexiones, comparaciones y conclusiones. Puedes saltártelas si así lo prefieres, y pasar directamente al capítulo primero, que es donde empieza propiamente mi historia.

Todo cambia. Mis amigos y conocidos, por ejemplo, cambian las cortinas de la sala como cambian de empleo, cambian de domicilio, cambian acciones ordinarias por bonos del Estado, o viceversa, y bicicletas por motos; truecan sellos, postales, monedas, los buenos días, ideas y opiniones; algunos intercambian también sonrisas…

* Traducción: Miguel Martínez-Lage
* Ilustraciones: Joaquín Peña Toro
* Editorial: DeBolsillo

Publicado en: Amos Oz, DeBolsillo, Israel. Opina

Sentido y sensibilidad (Jane Austen)

… La familia Dashwood vivía hacía mucho tiempo en Sussex. La heredad que poseía era de gran extensión, y en medio de ella, en el llamado Nordland Park, se hallaba la residencia donde habían morado los Dashwood por varias generaciones, gozando del respeto y la consideración de sus vecinos. El más reciente poseedor de aquella heredad era un solterón que alcanzó una edad avanzada y durante gran parte de su vida tuvo como compañera y ama de casa a su hermana. Pero la muerte de ésta, diez años antes de la del buen caballero, determinó un considerable trastorno en la casa…

* Traducción: Ana María Rodríguez
* Editorial: DeBolsillo

Valor de ley (Charles Portis)

… A la gente no le parece posible que una muchacha de catorce años abandone su casa en pleno invierno para vengar la muerte de su padre, pero entonces no pareció tan extraño, aunque he de admitir que no era una de esas cosas que ocurren a diario. Yo tenía catorce años recién cumplidos cuando un cobarde que utilizaba el nombre de Tom Chaney disparó contra mi padre en Fort Smith, Arkansas, quitándole la vida, el caballo y ciento cincuenta dólares en efectivo, aparte de dos piezas de oro californiano que llevaba en el cinturón…

* Traducción: Eduardo Mallorquí
* Editorial: DeBolsillo

Fahrenheit 451 (Ray Bradbury)

… Constituía un placer especial ver las cosas consumidas, ver los objetos ennegrecidos y cambiados. Con la punta de bronce del soplete en sus puños, con aquella gigantesca serpiente escupiendo su petróleo venenoso sobre el mundo, la sangre le latía en la cabeza y sus manos eran las de un fantástico director tocando todas las sinfonías del fuego y de las llamas para destruir los guiñapos y ruinas de la Historia…

* Traducción: Alfredo Crespo
* Editorial: DeBolsillo

Cartas de un asesino insignificante (José Carlos Somoza)

(NOTA DEL EDITOR)

La imaginación es un palacio abstracto. No debe dársele mayor importancia a la correspondencia que sigue de la que permite deducir su lectura completa. Se publica tal como llegó a nuestras manos, incluso las cartas inacabadas o interrumpidas. Todos los personajes descritos en ella existen o han existido. Todos, salvo uno. La persona que me las envió me rogó encarecidamente que no desvelara bajo ningún concepto la identidad de este personaje irreal. No importa: sé que el lector la descubrirá por sí mismo.

(…)

Estimada señorita. Voy a matarla y usted lo sabe, así que me asombra su silencio…

* Editorial: DeBolsillo

Mujercitas (Louisa May Alcott)

―Sin regalos, la Navidad no será lo mismo ―refunfuñó Jo, tendida sobre la alfombra…

* Traducción: Gloria Méndez
* Editorial: DeBolsillo

Un mundo feliz (Aldous Huxley)

… Un edificio gris, achaparrado, de sólo treinta y cuatro plantas. Sobre la entrada principal se lee: «Centro de Incubación y Condicionamiento de la Central de Londres», y, en un escudo, la divisa del Estado Mundial: «Comunidad, Identidad, Estabilidad»…

* Traducción: Ramón Hernández
* Editorial: DeBolsillo

Christine (Stephen King)

… Podría decirse que ésta es la historia de un triángulo de amantes, Arnie Cunningham, Leigh Cabot y, naturalmente, Christine. Pero quede claro que fue Christine quien primero estuvo allí. Fue el primer amor de Arnie, y, aunque no me atreviera a asegurarlo (ni aun desde las cumbres de sabiduría que he alcanzado en mis veintidós años), creo que fue su único amor verdadero. Por eso llamo tragedia a lo que sucedió…

* Traducción: Adolfo Martín
* Editorial: DeBolsillo

El dragón rojo (Thomas Harris)

… Will Graham hizo sentar a Crawford junto a una mesa de picnic, entre la casa y el océano, y le ofreció un té helado…

* Traducción: Elisa López Bullrich
* Editorial: DeBolsillo
* Serie: Hannibal Lecter, n.º 1

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina