… comienzos de libros …
[Academia militar de Saint John]
[Ossining, N. Y.]
[Probablemente otoño de 1936]
Como sabrás, mi apellido ya no es Persons sino Capote, y me gustaría que en el futuro te dirigieras a mí como Truman Capote, ya que todo el mundo me llama así…
* Traducción: Jaume Bonfill
* Editorial: DeBolsillo
… Menudo empleaducho engreído, pensó Jack Torrance.
Ullman no pasaría de un metro sesenta y cinco de estatura, y al moverse lo hacía con la melindrosa rapidez propia de los hombres bajos y obesos. La raya del pelo era milimétrica, y vestía un traje oscuro, sobrio, aunque reconfortante. Aquel traje parecía invitar a las confidencias cuando se trataba de un cliente cumplidor, pero transmitía un mensaje más lacónico al ayudante contratado: «más vale que sea usted eficiente». Llevaba un clavel rojo en la solapa, probablemente para que por la calle nadie confundiera a Stuart Ullman con el empresario de pompas fúnebres.
Mientras hablaba, Jack pensó que, en aquellas circunstancias, probablemente a nadie le habría gustado estar al otro lado de la mesa…
* Traducción: Marta I. Guastavino
* Editorial: DeBolsillo
… En 1815 M. Carlos Francisco Bienvenido Myriel era obispo de D… Era un anciano de cerca de setenta y cinco años y ocupaba la sede de D… desde 1806.
Aunque esta circunstancia no interesa en manera alguna al fondo de lo que vamos a referir, quizá no sea inútil, aun cuando no sea más que para ser exactos en todo, indicar aquí los rumores y las habladurías que habían circulado acerca de su persona cuando llegó por primera vez a su diócesi…
* Traducción: Nemesio Fernández-Cuesta
* Editorial: Debolsillo
… La adolescente está desnuda sobre un podio. El vientre liso y la elipe oscura del ombligo quedan a la altura de nuestra mirada. Mantiene el rostro ladeado, los ojos bajos, una manos frente al pubis, la otra en la cadera, las rodillas juntas y algo flexionadas. Está pintada de siena natural y ocre. Sombras en siena tostado realzan los pechos y perfilan las ingles y la rajita. No deberíamos decir «rajita» porque hablamos de una obra de arte, pero al verla no se nos ocurre otra cosa…
* Editorial: DeBolsillo