La dama de blanco (Wilkie Collins)

… Estábamos en el último día del mes de julio. El largo y cálido verano ya estaba pronto a terminar, y los fatigados peregrinos que recorríamos las aceras londinenses empezábamos a pensar en las sombras de las nubes sobre los maizales y en las brisas otoñales de la costa…

* Traducción: Miguel Martínez Lage
* Editorial: Ediciones B

Matar un ruiseñor (Harper Lee)

… Cuando se acercaba a los trece años, mi hermano Jem sufrió una grave fractura del brazo a la altura del codo. Cuando sanó y sus temores de que jamás podría volver a jugar al fútbol se diluyeron, raras veces se acordaba de aquel percance. El brazo izquierdo le quedó algo más corto que el derecho; si estaba de pie o andaba, el dorso de la mano formaba casi un ángulo recto con el cuerpo y el pulgar rozaba el muslo. A Jem no podía preocuparle menos, con tal que pusiera pasar y chutar…

* Traducción: Baldomero Porta
* Editorial: Ediciones B

La vida secreta de las abejas (Sue Monk Kidd)

… De noche, mientras permanecía tumbada en la cama, observaba el espectáculo de las abejas que se colaban por las grietas de la pared y describían círculos por toda mi habitación, a la vez que su zumbido, ese «zzzzz» agudo que acompaña su movimiento, recorría mi piel. Contemplaba sus alas, brillantes cual partículas de cromo en la oscuridad, y sentía una ansiedad creciente en mi interior. El modo en que esas abejas volaban sin ni siquiera buscar una flor, sólo para sentir el viento, me llegaba al alma…

* Traducción: Laura Paredes
* Editorial: Ediciones B

La piedra lunar (Wilkie Collins)

… En la primera parte de Robinson Crusoe, página ciento veintisiete, pueden leerse las siguientes palabras:
«Ahora comprendo, aunque demasiado tarde, lo necio que es dar principio a una operación cualquiera antes de calcular su costo y de pesar exactamente las fuerzas con que contamos para llevarla a cabo»…

* Traducción: Horacio Laurora
* Editorial: Ediciones B

La hora de las brujas (Anne Rice)

… El doctor se despertó asustado. Había vuelto a soñar con la vieja casa de Nueva Orleans. Había visto a la mujer en la mecedora y al hombre de ojos marrones…

* Traducción: Silvia Komet
* Editorial: Ediciones B
* Serie: Las brujas de Mayfair, n.º 1

La larga sombra (Ralf Isau)

… El mar se había transformado en un ser viviente, en una criatura gigantesca que sufría tremendos dolores. ¿Cómo podía explicarse de otro modo ese violento oleaje? No obstante, y a pesar de la clara luz de la luna, David no podía reconocer ni crestas espumosas ni olas que al romper se abalanzaran como garras sobre el pequeño pesquero…

* Traducción: Roberto H. Bernet
* Editorial: Ediciones B
* Serie: El círculo del crepúsculo, n.º 2

Memnoch el diablo (Anne Rice)

… Me llamo Lestat. ¿Sabéis quién soy? En caso afirmativo podéis saltaros los párrafos siguientes. Para quienes no me conozcan, quiero que esta presentación sea un amor a primera vista…

* Traducción: Camila Batlles
* Editorial: Ediciones B
* Serie: Las crónicas vampíricas, n.º 5

El niño del siglo (Ralf Isau)

… Sin duda, días como ése no deberían existir. Jeff introdujo el último trozo de pan en el tazón, aguardó hasta que se empapara por completo de leche y se lo llevó a la boca. Otra vez una «última comida». ¡Cuántas de esas últimas comidas había tomado ya en los últimos dos años!…

* Traducción: Roberto H. Bernet
* Editorial: Ediciones B
* Serie: El círculo del crepúsculo, n.º 1

El ladrón de cuerpos (Anne Rice)

… Soy Lestat el Vampiro, y tengo una historia que contaros…

* Traducción: Hernán Sabaté Vargas
* Editorial: Ediciones B
* Serie: Las crónicas vampíricas, n.º 4

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina