Nubosidad variable (Carmen Martín Gaite)

(PROBLEMAS DE FONTANERÍA)

Ayer, después de casi dos meses de tiempo inseguro y chaparrones intermitentes, que según parece han sido agua bendita para el campo, estalló por fin la primavera y la sentí bullendo provocativa a través de los cristales de la ventana. Fue la sombra fugaz de una paloma la que reveló, al desaparecer, ese raudal de luz que todo lo invadía con el asalto de su llamada, un tirón anacrónico hacia aventuras imposibles…

* Editorial: Anagrama

Primera memoria (Ana María Matute)

… Mi abuela tenía el pelo blanco, en una ola encrespada sobre la frente, que le daba cierto aire colérico. Llevaba casi siempre un bastoncillo de bambú con puño de oro, que no le hacía ninguna falta, porque era firme como un caballo. Repasando antiguas fotografías creo descubrir en aquella cara espesa, maciza y blanca, en aquellos ojos grises bordeados por un círculo ahumado, un resplandor de Borja y aún de mí. Supongo que Borja heredó su gallardía, su falta absoluta de piedad. Yo, tal vez, esta gran tristeza…

* Editorial: Destino

El árbol de la ciencia (Pío Baroja)

(ANDRÉS HURTADO COMIENZA LA CARRERA)

Serían las diez de la mañana de un día de octubre. En el patio de la Escuela de Arquitectura, grupos de estudiantes esperaban a que se abriera la clase.
De la puerta de la calle de los Estudios que daba a este patio, iban entrando muchachos jóvenes que, al encontrarse reunidos, se saludaban, reían y hablaban.
Por una de estas anomalías clásicas de España, aquellos estudiantes que esperaban en el patio de la Escuela de Arquitectura no eran arquitectos del porvenir, sino futuros médicos y farmacéuticos.
La clase de química general del año preparatorio de medicina y farmacia se daba en esta época en una antigua capilla del Instituto de San Isidro convertida en clase, y ésta tenía su entrada por la Escuela de Arquitectura.
La cantidad de estudiantes y la impaciencia que demostraban por entrar en el aula se explicaba fácilmente por ser aquél primer día de curso y del comienzo de la carrera.
Ese paso del bachillerato al estudio de facultad siempre da al estudiante ciertas ilusiones, le hace creerse más hombre, que su vida ha de cambiar…

* Editorial: Alianza

Publicado en: Alianza, España, Pío Baroja. Opina

Retrato de Baroja con abrigo (Jesús Marchamalo)

… Tenía Baroja un gato, negro como el de los cuentos de brujas, y dos abrigos. Uno oscuro, de paño, de diario, algo raído, y otro que guardaba en el armario, gris, para las ocasiones especiales. Con él y con un pañuelo de seda blanco al cuello, como el de un aviador de biplano, grabó un día para el cine; los pasillos de la casa cruzados de cables y las habitaciones cubiertas de esa luz homicida de los focos. ¿Todo esto consumirá mucha electricidad, no?, preguntaba con persistente racanería…

* Ilustraciones: Antonio Santos
* Editorial: Nórdica

Amor: Muy frágil (Ana Merino)

… El telón se levanta sobre el salón-comedor de la casa de ADA y MATÍAS.
En el lado derecho hay un sofá tresillo en el que MATÍAS está tumbado leyendo el periódico. A la izquierda la mesa de comedor está puesta con el mantel, platos y cubiertos para dos personas. Por detrás del sofá tresillo, a la derecha se escucha el sonido de la puerta principal, entra ADA arrastrando una maleta de viaje con ruedas, lleva cartera de ordenador, el bolso y el abrigo en el brazo.
ADA: Ya estoy en casa (con voz cantarina).
MATÍAS: (Se incorpora con sorpresa.) ¿Qué haces aquí tan pronto? Creí que volvías mañana…

* Editorial: Reino de Cordelia

La jauría y la niebla (Martín Casariego)

… Aire para respirar. Por la boca levemente abierta entraba el justo para seguir viviendo. Se detuvo ante el arranque de la escalera. Era como un pez en un pantalán. Un poco mejor: a un pez fuera del agua no le entra ni siquiera ese mínimo oxígeno. Cada escalón era un gran obstáculo. Había leído en un periódico que en cada bocanada de aire que respiramos hay cerca de mil ochocientos microorganismos diferentes, entre microbios y bacterias. Reunió fuerzas. Un peldaño. Luego otro. Intentó respirar más hondo, infectarse, pero no lo consiguió. Le faltaban diecinueve…

Editorial: Algaida

Con todo el odio de nuestro corazón (Fernando Cámara)

… El tipo que la lleva mirando toda la semana se llama Andrés López Bellón, DNI 5976456E, un cliente del banco con el que Carmen apenas ha cruzado un par de saludos en cinco años. Está allí, esperando en la cola de la caja con su paquete de monedas de veinte céntimos, cinco euros en total. Un paquete cada día, la misma mirada encendida, una inyección de furia interna, como la de algunos clientes estafados. Aunque el caso de Andrés es diferente: no viene a pleitear, no pretende reclamar nada, sólo la mira desde el pasillo, dejando colarse a los de atrás; y así todas las mañanas. Carmen, la directora de la sucursal, se angustia porque detecta esa mirada enferma, propia de los buenos tipos que pillan por sorpresa a todo el barrio con una acción salvaje. Ojalá fuera como los demás clientes con los que ha tenido que discutir hasta gritarse por culpa de las putas participaciones preferentes. Pero él no es así, y Carmen sabe que cualquier día, en cualquier momento, Andrés entrará en su despacho exclusivamente para impartir justicia…

* Editorial: Rey Lear

Las lágrimas de San Lorenzo (Julio Llamazares)

… El verano empezaba cuando llegaban los veraneantes. No el 21 de junio, que es cuando dice el horóscopo, ni siquiera la noche de San Juan, la más corta y misteriosa del solsticio, cuando la gente se sanjuanea sumergiéndose en las aguas de los ríos y las fuentes, prendiendo y saltando hogueras o buscando al amanecer el trébol de cuatro hojas, ese que da buena suerte, sino cuando llegaban los afortunados que podían permitirse el lujo de descansar los meses de más calor, al contrario que el resto de la gente.
Yo, en cierto modo, era uno de ellos…

* Editorial: Alfaguara

Mimoun (Rafael Chirbes)

… Cuando tomé la precipitada decisión de vivir en Marruecos, no imaginaba que, en un país que había recorrido en varias ocasiones y que siempre me había parecido desértico, pudiese llover tanto. Sin embargo, aquel invierno que pasé en Mimoun llovió durante semanas enteras…

* Editorial: Anagrama

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina