… comienzos de libros …

—MAMÁ, necesito que me digas lo que quiere decir una palabra —Anastasia miró por una rendija de la puerta del estudio donde su madre estaba haciendo unas ilustraciones para un libro.
La señora Krupnik levantó la vista de la mesa sobre la que estaba inclinada ante una hoja grande de papel con un complicado dibujo a tinta.
—¿Qué palabra? —preguntó.
—Hobg —dijo Anastasia…
* Traducción: Ana Bustelo
* Ilustraciones: Juan Ramón Alonso
* Editorial: Espasa Calpe
* Serie: Anastasia Krupnik, n.º 8
—TODO el mundo esquía menos yo —proclamó Anastasia mientras se servía otra porción de postre. Era helado de manzana, uno de sus predilectos.
—Yo no esquío —dijo su hermano Sam, con la boca llena.
—Bueno, tú sólo tienes tres años —indicó Anastasia—. Todos los demás esquían.
La señora Krupnik, madre de Anastasia, se limpió la boca con una servilleta de papel.
—La señora Fosburgh, la vecina de la acera de enfrente, no esquía —comentó.
—La señora Fosburgh lleva treinta y cuatro años en silla de ruedas —dijo Anastasia—. Todos los demás esquían…
* Traducción: Salustiano Maso
* Ilustraciones: Gerardo Amechazurra
* Editorial: Espasa Calpe
* Serie: Anastasia Krupnik, n.º 7
—POR un lado me gustaría ir —dijo Anastasia—. Porque en mi vida me he subido a un avión y me gustaría hacer un viaje en avión.
—Así que, ¿hago tres reservas? ¿Estás decidida? —su madre estaba sentada al lado del teléfono y tenía las páginas
amarillas abiertas en la sección de las líneas aéreas. Hizo un círculo a bolígrafo alrededor de un número de teléfono y se dispuso a marcar.
—Bueeeeno —dijo Anastasia indecisa—. Creo que a lo mejor me da miedo volar. Quizá debería empezar mis experiencias aéreas con un viaje corto, a Nantuckett o algún sitio parecido, en vez de ir hasta California.
La señora Krupnik suspiró.
—Entonces, de acuerdo. Si eso es lo que piensas, quizá tengas razón. Haré dos reservas, para papá y para mí.
Anastasia empezó a morderse un mechón de pelo.
—Por otro lado…
* Traducción: Ana Bustelo
* Ilustraciones: Juan Ramón Alonso
* Editorial: Espasa Calpe
* Serie: Anastasia Krupnik, n.º 6
… ESTÁ empezando a nevar —anunció Anastasia mientras entraba por la puerta de atrás—. Está cayendo una buena nevada. Si nieva toda la noche a lo mejor no hay clase mañana —ojalá, ojalá.
Dejó sus libros sobre la mesa de la cocina de un golpe.
—¿Qué hay de cena? —preguntó a su madre—. ¿Por qué tienes esa cara? Además tienes los labios verdes. ¿Por qué tienes los labios verdes?
La señora Krupnik suspiró. Sacó la lengua, se la pasó por los labios e hizo una mueca.
—Es tinta —dijo—. He estado haciendo las ilustraciones del libro toda la tarde y estaba usando tinta verde. No consigo dejar de meterme la punta del pincel en la boca.
—Es asqueroso —dijo Anastasia muy animada—. Pareces un bicho de ciencia ficción…
* Traducción: Ana Bustelo
* Ilustraciones: Juan Ramón Alonso
* Editorial: Espasa Calpe
* Serie: Anastasia Krupnik
—¡MAMÁ! —gritó Anastasia mientras subía ruidosamente los escalones y entraba en la cocina después de clase—. ¡Adivina lo que tengo, gracias a Meredith Halberg! ¡Precisamente lo que yo más quería! ¡Y no ha costado nada!…
* Traducción: Salustiano Maso
* Ilustraciones: Gerardo Amechazurra
* Editorial: Espasa Calpe
* Serie: Anastasia Krupnik, n.º 4
—GRUÑIDO —dijo Anastasia Krupnik con poca convicción y le dio una patada al sofá del salón con una zapatilla de deporte. Estaba tirada en el suelo del salón. Estaba terriblemente deprimida. Estaba tan deprimida que había ensayado todas las escenas de muerte que conocía…
* Traducción: Ana Bustelo
* Ilustraciones: Juan Ramón Alonso
* Editorial: Espasa Calpe
* Serie: Anastasia Krupnik, n.º 3