Juego y distracción (James Salter)

… Septiembre. Parece que estos días luminosos no acabarán nunca. La ciudad, casi desierta en agosto, se está llenando de nuevo. Se repuebla. Todos los restaurantes y comercios vuelven a abrir sus puertas. La gente regresa del campo, del mar, de viajes por carreteras congestionadas de tráfico. La estación está muy concurrida. Hay niños, perros, familias con equipajes atados con correas. Me abro camino entre ellos. Es como atravesar un túnel…

* Traducción: Jaime Zulaika
* Editorial: Salamandra

La trama nupcial (Jeffrey Eugenides)

… Para empezar, mira todos esos libros. Sus novelas de Edith Wharton, ordenadas no por títulos sino por fechas de publicación. La colección de Henry James de la Modern Library, regalo de su padre cuando cumplió veintiún años. Los manoseados libros en rústica que tuvo que leer en la facultad, mucho Dickens, algo de Trollope, junto con unas buenas raciones de Austen, George Eliot y las temibles hermanas Brontë. Un lote completo de libros de bolsillo en blanco y negro de New Directions, mayormente poesía de gente como H. D. o Denise Levertov. Estaban también las novelas de Colette que leía de tapadillo. La primera edición de Parejas, que era de su madre y que Madeleine había hojeado a hurtadillas en los últimos años de primaria y ahora utilizaba como soporte textual para su tesis de licenciatura en Lengua sobre la trama nupcial…

* Traducción: Jesús Zulaika
* Editorial: Anagrama

Coral Glynn (Peter Cameron)

… Aquella primavera, la de 1950, había sido especialmente húmeda.
En Hart House se inundó toda una zona al fondo del jardín y se formó una charca poco profunda donde los azafranes asomaban animosos sus cabezuelas, como niños temblando de frío en una clase de natación. La gravilla clara en los senderos del jardín se había vuelto verde, cada piedrecita envuelta en una capa húmeda y transparente de cieno, y no podía uno sentarse en los dos bancos de cemento que flanqueaban la puerta que daba al río sin descolocar primero a los caracoles y babosas adheridos a ellos.
La humedad excesiva del jardín no le preocupaba a nadie en Hart House, salvo a la nueva enfermera, que había llegado el jueves y que, las dos tardes que hizo más o menos buen tiempo, había intentado sentarse fuera un rato, lejos de la tensión y la enfermedad que reinaban en la casa…

* Traducción: Patricia Antón
* Editorial: Libros del Asteroide

Middlesex (Jeffrey Eugenides)

… Nací dos veces: fui niña primero, en un increíble día sin niebla tóxica de Detroit, en enero de 1960; y chico después, en una sala de urgencias de Petoskey, Michigan, en agosto de 1974…

* Traducción: Benito Gómez Ibáñez
* Editorial: Anagrama

Las vírgenes suicidas (Jeffrey Eugenides)

… La mañana en que a la última hija de los Lisbon le tocó el turno de suicidarse —esta vez fue Mary y con somníferos, como Therese—, los dos sanitarios llegaron a su casa sabiendo exactamente dónde estaba el cajón de los cuchillos y el horno de gas y dónde la viga del sótano en la que podía atarse una cuerda…

* Traducción: Roser Berdagué
* Editorial: Anagrama

¿Acaso no matan a los caballos? (Horace McCoy)

… Me puse en pie. Por un instante vi nuevamente a Gloria sentada en aquel banco del muelle. El proyectil le había penetrado por un lado de la cabeza; ni siquiera manaba sangre de la herida. El fogonazo de la pistola iluminaba todavía su rostro. Todo fue de lo más sencillo. Estaba relajada, completamente tranquila. El impacto del proyectil hizo que su cara se ladeara hacia el otro lado; no la veía bien de perfil pero podía apreciar lo suficiente para saber que sonreía. El fiscal se equivocó cuando dijo al jurado que había muerto sufriendo, desvalida, sin amigos, sola salvo por la compañía de su brutal asesino en medio de la noche oscura a orillas del Pacífico. Estaba muy equivocado. No sufrió. Estaba completamente relajada y tranquila y sonreía. Era la primera vez que la veía sonreír. ¿Cómo podía decir pues el fiscal que sufrió? Y no es verdad que careciera de amigos.
Yo era su mejor amigo. Era su único amigo. Por tanto, ¿qué era eso de que no tenía amigos?…

* Traducción: Josep Rovira Sánchez
* Editorial: Punto de lectura

Cuentos de la Alhambra (Washington Irving)

(LA ALHAMBRA
EL VIAJE)

En la primavera del año 1829 el autor de esta obra, que había venido a España atraído por la curiosidad, hizo un viaje desde Sevilla a Granada, acompañado de un amigo, miembro de la Embajada rusa en Madrid. La casualidad nos había reunido desde regiones muy distantes, y la semejanza de aficiones nos despertó el deseo de peregrinar juntos por las románticas montañas de Andalucía…

* Traducción: J. Ventura Traveset
* Editorial: Espasa Calpe

El cuento de Navidad de Auggie Wren (Paul Auster)

… Le oí este cuento a Auggie Wren. Dado que Auggie no queda demasiado bien en él, por lo menos no todo lo bien que a él le habría gustado, me pidió que no utilizara su verdadero nombre. Aparte de eso, toda la historia de la cartera perdida, la anciana ciega y la comida de Navidad es exactamente como él me la contó…

* Traducción: Ana Nuño López
* Ilustraciones: Isol
* Editorial: Booket

Aquí no eres un extraño (Adam Haslett)

(NOTAS PARA MI BIÓGRAFO)

Hay que aclarar dos cosas desde el principio: una, odio a los médicos, y dos, no me he sumado a un grupo de apoyo en mi vida. Con setenta y tres años no voy a cambiar. Las instituciones de salud mental pueden irse al mismísimo carajo si pretenden que yo pruebe sus brebajes curalotodo o me trague el parloteo sin imaginación de hombres a quienes doblo en edad. Yo he matado alemanes en los campos de Normandía, he registrado veintiséis patentes, he desposado a tres mujeres, las he sobrevivido a todas, y ahora mismo Hacienda está investigándome, con tantas posibilidades de cobrar como Shylock tenía de conseguir su libra de carne. A las burocracias les cuesta pensar con claridad, mientras que yo, en cambio, estoy perfectamente lúcido…

* Traducción: Eduardo Hojman
* Editorial: Salamandra

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina