Jezabel (Irène Némirovsky)

… Una mujer ocupó el banquillo de los acusados. Pese a su palidez y su aspecto angustiado y exhausto, aún era hermosa. Las lágrimas le habían ajado los delicados párpados y sus labios esbozaban una mueca cansada, pero parecía joven. Un sombrero negro le ocultaba el pelo.
Se llevó las manos al cuello mecánicamente, buscando sin duda el largo collar de perlas que solía adornarlo, pero lo tenía desnudo. Las manos dudaron, los dedos se cerraron lenta y lastimosamente. El numeroso público que seguía con la mirada todos sus movimientos dejó escapar un murmullo sordo.
—Los miembros del jurado quieren verle la cara —dijo el presidente del tribunal—. Quítese el sombrero…

* Traducción: José Antonio Soriano Marco
* Editorial: Salamandra

Nieve en otoño (Irène Némirovsky)

-Bueno, Yuroska, adiós… -dijo asintiendo con la cabeza, como antaño-. Cuídate mucho, hijo. -Cómo pasaba el tiempo… De niño, cuando se marchaba al instituto de Moscú, en otoño, subía a despedirse de ella en aquella misma habitación. De eso hacía diez, doce años. Miró su uniforme de oficial con una mezcla de asombro y triste orgullo-. ¡Ay, mi pequeño Yuroska! Parece que fue ayer…

* Traducción: José Antonio Soriano Marco
* Editorial: Salamandra

Carta a D. Historia de un amor (André Gorz)

… Acabas de cumplir ochenta y dos años. Has encogido seis centímetros, sólo pesas cuarenta y cinco kilos y sigues siendo bella, elegante y deseable. Hace cincuenta y ocho años que vivimos juntos y te amo más que nunca…

* Traducción: Jordi Terré
* Editorial: Paidós

Abades (Pierre Michon)

… Sé por crónicas de segunda mano, por la Statistique générale de la Vendée, impresa en Fontenay-le-Comte en 1844, y por un azar tardío de mi propia vida, el relato que me dispongo a narrar…

* Traducción: Nicolás Valencia Campuzano
* Editorial: Alfabia

El amante de las librerías (Claude Roy)

… Como vivo en el tercer piso, sin ascensor, y ya no puedo llevar paquetes demasiado pesados, como mi itinerario hacia el mercado de Buci está jalonado al salir de mi casa por el escaparate de Couleur du temps, el saldista de libros, cuyo almacén está en la calle Dauphine, después por Actualités, la librería izquierdista-sesenta-y-ochista-underground-cómics para adultos y ciencia ficción, y luego, a medio camino de la calle de Buci, por la caverna de libros de ocasión de M. Laffitte (donde uno se abre paso entre los libros apilados como un explorador en un cañón erizado de peñascos), y como mi punto de llegada, en la esquina de la calle Bonaparte y la calle de l’Abbaye, será el escaparate en ángulo de mi librería favorita (de nuevo) o de mi librería preferida (como queráis), reflexiono seriamente sobre lo que adquiero por el camino, que amenaza con cargar demasiado mi bolsa de malla. Dejo para más tarde la adquisición del álbum de fotos de Nadar en la librería de saldos; sopeso en Actualités el librito de de Wittgenstein sobre La rama dorada de Frazer. ¿Es ligero? ¡Me lo llevo! Compro en la librería Laffitte el Hermes Trismegisto de la colección Guillaume Budé, en buen estado, con los textos griegos y latinos. Pesa un poco, pero evidentemente es indispensable…

* Traducción: Esteve Serra
* Editorial: Olañeta

Caperucita Roja (Perrault, Grimm y Tieck)

… Había una vez una niña de pueblo, la más bonita que hubieseis visto; su madre estaba loca con ella, y su abuela más loca todavía. Esta buena mujer encargó para ella una caperuza roja que le sentaba tan bien que todos la llamaban Caperucita Roja…

* Traducción: Luis Alberto de Cuenca
* Autores: Charles Perrault, Jacob y Wilhelm Grimm, Ludwig Tieck
* Ilustradores: Agustín Comotto, Marta Gómez-Pintado, Ana Juan, Alicia Martínez, Verónica Moretta, Elena Odriozola, Luis Scafati, Noemí Villamuza, Javier Zabala
* Editorial: Nórdica

El paraíso de los gatos (Émile Zola)

… Una tía me legó un gato de Angora que es realmente el animal más estúpido que yo haya conocido. Esto es lo que mi gato me contó, una noche de invierno, ante las brasas calientes.

(I)

Yo tenía entonces dos años, y era con seguridad el gato más gordo y más ingenuo que pueda haber existido…

* Traducción: Javier Santillán
* Ilustraciones: Raquel Aparicio
* Editorial: Gadir

Publicado en: Émile Zola, Francia, Gadir. Opina

Los quinientos millones de la Begun (Jules Verne)

… «Estos periódicos ingleses están verdaderamente bien hechos», se dijo el buen doctor, a la vez que se arrellanaba cómodamente en el gran sillón de cuero.
El doctor Sarrasin había practicado durante toda su vida esa forma de distracción que es el monólogo.
Era un hombre de cincuenta años, de finas facciones, con unos ojos vivos y limpios tras las gafas con montura de acero. Su fisonomía era a la vez grave y amable. Era uno de esos individuos que obligan a decirse a primera vista: «Éste es un buen hombre»…

* Traducción: Miguel Salabert
* Editorial: Alianza

La infancia de un jefe (Jean-Paul Sartre)

… «Estoy adorable con mi vestidito de ángel.» La señora Portier había dicho a mamá: «Su hijito es delicioso. Está para comérselo. Está adorable con su vestidito de ángel.» El señor Bouffardier atrajo a Lucien entre sus rodillas y le acarició los brazos. «Es una verdadera niña ―dijo sonriente―. ¿Cómo te llamas? ¿Jacqueline, Lucienne, Margot?» Lucien se puso colorado y dijo: «Me llamo Lucien»…

* Traducción: Miguel Salabert
* Editorial: Alianza

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina