O el poema continuo (Herberto Helder)

… No sorriso louco das māes batem as leves
gotas de chuva. Nas amadas
caras loucas batem e batem
os dedos amarelos das candeias.
Que balouçam. Que sāo puras.
Gotas e candeias puras. E as māes
aproximam-se soprando os dedos frios.
Seu corpo move-se
pelo meio dos ossos filiais, pelos tendōes
e órgāos mergulhados,
e as calmas māes intrínsecas sentam-se
nas cabeças filiais.
Sentam-se, e estāo ali num silêncio demorado e apressado,
vendo tudo,
e queimando as imagens, alimentando as imagens,
enquanto o amor é cada vez mais forte…

[En la sonrisa loca de las madres golpean las leves / gotas de lluvia. En las amadas / caras locas golpean y golpean / los dedos amarillos de las candelas. / Que oscilan. Que son puras. / Gotas y candelas puras. Y las madres / se acercan soplándose los dedos fríos. / Su cuerpo se mueve / por entre los huesos filiales, por los tendones / y órganos sumergidos, / y las calmas madres intrínsecas se sientan / en las cabezas filiales. / Se sientan, y están allí en un silencio demorado y apresurado, / viéndolo todo, / y quemando las imágenes, alimentando las imágenes, / mientras el amor es cada vez más fuerte.]

* Traducción: Jesús Munárriz
* Editorial: Hiperión
* ¿Bilingüe?: Sí [portugués + español]

La cuchara en la boca (Herberto Helder)

(PREFACIO)

Hablemos de casas, del sagaz ejercicio de un poder
tan firme y silencioso como sólo lo hubo
en el tiempo más antiguo.
Éstos son los arquitectos, aquellos que van a morir,
que sonríen con ironía y dulzura en el fondo
de un alto secreto que los restituye al barro.
De dulces manos irreprimibles.
— Sobre los meses, que sueñan con las últimas lluvias,
las casas encuentran su inocente modo de durar contra
la boca sutil cubierta por la oscuridad de las palabras…

* Traducción: José Luis Puerto
* Editorial: Icaria
* ¿Bilingüe?: No, sólo traducción [español]

Los pasos en torno (Herberto Helder)

… SI YO QUISIERA, ENLOQUECERÍA. Sé una cantidad de historias terribles. He visto muchas cosas, me han contado casos extraordinarios, yo mismo… En fin, a veces ya no consigo ordenar todo eso. Porque, ¿sabe? despertarse a las cuatro de la mañana en un cuarto vacío, encenderse un cigarrillo… ¿me sigue? La pequeña luz del fósforo levanta de repente la espesura de las sombras, la camisa raída sobre la silla gana un volumen imposible, nuestra vida… ¿entiende? nuestra vida, la vida entera, está allí como… como un acontecimiento excesivo…

* Traducción: Ana Márquez
* Editorial: Hiperión

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina