Liquidación (Imre Kertész)

… Llamemos Keserű a nuestro hombre, al héroe de esta historia. Imaginamos a una persona y luego un nombre. O a la inversa: imaginamos un nombre y luego a la persona. Todo ello resulta, sin embargo, prescindible en este caso, porque nuestro hombre, el héroe de esta historia, se llama realmente Keserű…

* Traducción: Adam Kovacsics
* Editorial: Alfaguara

La herencia de Eszter (Sándor Márai)

… No puedo saber qué más tiene Dios previsto para mí. Sin embargo, antes de morir, quisiera poner por escrito el relato del día en que Lajos vino a verme, por última vez, para despojarme de todos mis bienes…

* Traducción: Judit Xantus
* Editorial: Salamandra

Los rebeldes (Sándor Márai)

… Ábel, el hijo del médico, estaba tendido en la cama con los músculos contraídos, el cuerpo bañado en sudor y tiritando de fiebre. Miraba el recuadro de la ventana, donde los contornos angulosos de la calle —un árbol, un tejado y tres ventanas— se difuminaban con el lento avance del anochecer. De una chimenea se elevaba un delgado hilo de humo directamente hacia el cielo. El crepúsculo irradiaba un resplandor verde, como ocurre en ciertos atardeceres cálidos de primavera, cuando una niebla invisible añade reflejos verduscos a la luz de las farolas de gas…

* Traducción: Marta Komlósi
* Editorial: Salamandra

Liberación (Sándor Márai)

… La decimoctava noche después de Año Nuevo —la vigésimo cuarta jornada del asedio a Budapest—, una joven decidió abandonar el refugio antiaéreo de uno de los grandes edificios céntricos sitiados, para ganar el otro lado de la calle, ya reducida a un campo de batalla, y llegar a cualquier precio hasta el hombre que llevaba cuatro semanas escondido junto a otros cinco en un angosto sótano tapiado en el edificio de enfrente…

* Traducción: Mária Szijj y J. M. González Trevejo
* Editorial: Salamandra

La extraña (Sándor Márai)

… El café se servía en la terraza, bajo las grandes sombrillas de colores vivos…

* Traducción: Mária Szijj y J. M. González Trevejo
* Editorial: Salamandra

El último encuentro (Sándor Márai)

… El general se entretuvo casi toda la mañana en la bodega del lagar. Había salido al viñedo de madrugada, junto con el vinatero, para ver qué se podía hacer con dos barriles de vino que habían empezado a fermentar. Eran las once pasadas cuando terminaron de embotellar el vino; entonces regresó a la casa. Bajo las columnas del porche de piedras húmedas que olían a moho le esperaba el montero, para entregar a su señor una carta que acababa de llegar…

* Traducción: Judit Xantus
* Editorial: Salamandra

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina