Kitchen (Banana Yoshimoto)

(KITCHEN)

Creo que la cocina es el lugar del mundo que más me gusta. En la cocina, no importa de quién ni cómo sea, o en cualquier sitio donde se haga comida, no sufro…

* Traducción: Junichi Matsuura y Lourdes Porta
* Editorial: Tusquets

Cuentos de cabecera (Osamu Dazai)

(PREFACIO)

—¡Ah, ya está empezando! —dijo el padre dejando su bolígrafo mientras se levantaba.
Si fuera tan solo la sirena de alarma, no se amedrantaría como para dejar su trabajo. Pero al tratarse también del atronador rugido de la artillería antiaérea, aseguró la acolchada capucha protectora sobre la cabeza de su hija de cinco años y, cogiéndola en brazos, la llevó al refugio casero. La madre ya estaba acurrucada en el estrecho espacio, con su hijo de dos años ceñido a la espalda.

—Suenan cerca, ¿eh? —dice el padre…

* Traducción: Daniel Aguilar
* Editorial: Satori

Publicado en: Japón, Osamu Dazai, Satori. Opina

Una cuestión personal (Kenzaburo Oé)

… Mientras miraba el mapa de África, desplegado en el escaparate como un ciervo altivo y elegante, Bird apenas consiguió reprimir un suspiro…

* Traducción: Yoonah Kim
* Editorial: Anagrama

Colegiala (Osamu Dazai)

(LUCIÉRNAGA)

Digan lo que digan, la gente cada día cree menos en mí. Cuando alguien se cruza conmigo inevitablemente me trata con desconfianza. Voy a visitar a alguien a quien echo de menos y tengo ganas de ver y me recibe con una mirada hostil, como si no quisiese que fuese a verlo. Es una situación realmente dolorosa.
Ya no me apetece ir a ningún sitio. Aunque solamente sea para acercarme a los baños públicos que están al lado de casa, elijo momentos como el anochecer. No me apetece que nadie me mire a la cara. Incluso en pleno verano, siento como si el blanco de mi yukata resaltase más de lo normal en la oscuridad del atardecer, como si llamase demasiado la atención…

* Traducción: Ryoko Shiba y Juan Fandiño
* Editorial: Impedimenta

La corrupción de un ángel (Yukio Mishima)

… Mar afuera, la neblina tornaba negros los barcos lejanos. Aun así el día era más claro que el precedente. Podía distinguir las crestas de la península de Izu. El mar de mayo se hallaba tranquilo. El sol era fuerte, apenas había mechones de nubes y el mar estaba azul.
Contra la orilla rompían diminutas ondas. Pero antes de quebrarse había algo de repelente en los colores de ave nocturna de las panzas de las ondas, como si contuvieran todas las variedades desagradables de algas marinas.
El batir del mar, jornada tras jornada, diaria repetición del batir del mar de leche en la leyenda india. Tal vez el mundo no le permitía reposo. Tal vez algo en el mar conjuraba toda la maldad que había en su naturaleza.
La turgencia del mar de mayo, agitando incansable e inquieto sus reflejos, una miríada de diminutos clavos.
Tres aves parecieron trocarse en una en lo alto del cielo. Luego se separaron en desorden. Había algo maravilloso en aquella unión y en aquella separación. Tenía que significar algo aquel llegar, tan juntas que podían sentir el viento agitado por otras alas; y luego, de nuevo, la distancia azul entre ellas…

* Traducción: Guillermo Solana Alonso
* Editorial: Alianza
* Serie: El mar de la fertilidad, n.º 4

Publicado en: Alianza, Japón, Yukio Mishima. Opina

El Templo del Alba (Yukio Mishima)

… Era la estación de las lluvias en Bangkok. El aire se hallaba saturado de una llovizna constante y tenue y con frecuencia las gotas de agua caían bajo los brillantes rayos del sol. Aquí y allá se veían siempre jirones azules, e incluso cuando las nubes se espesaban con más fuerza en torno del sol, el cielo en toda su extensión era deslumbrantemente azul. Ante la proximidad de un chubasco se tornaba ominosamente oscuro y amenazador. Como un presagio, una sombra envolvería entonces aquella ciudad de tejados bajos, predominantemente verde y punteada de palmeras…

* Traducción: Guillermo Solana Alonso
* Editorial: Alianza
* Serie: El mar de la fertilidad, n.º 3

Publicado en: Alianza, Japón, Yukio Mishima. Opina

Caballos desbocados (Yukio Mishima)

… Corría el año 1932. Shigekuni Honda tenía treinta y ocho años.
Cuando era aún estudiante de leyes en la Universidad Imperial de Tokio, había aprobado el examen requerido para ocupar cargos administrativos en el Poder Judicial y tras graduarse, se le otorgó una posición como funcionario administrativo auxiliar en el Tribunal del Distrito de Osaka. Desde entonces, Osaka fue su lugar de residencia. En 1929 se le designó juez y en 1931, cuando era ya el más antiguo de los miembros del tribunal colegiado del distrito, fue ascendido, pasando a figurar como el más joven de los miembros del Tribunal de Apelaciones de Osaka…

* Traducción: Pablo Mañé Garzón
* Editorial: Alianza
* Serie: El mar de la fertilidad, n.º 2

Publicado en: Alianza, Japón, Yukio Mishima. Opina

After Dark (Haruki Murakami)

… Perfil de una gran ciudad.
Captamos esta imagen desde las alturas, a través de los ojos de un ave nocturna que vuela muy alto.
En el amplio panorama, la ciudad parece un gigantesco ser vivo. O el conjunto de una multitud de corpúsculos entrelazados. Innumerables vasos sanguíneos se extienden hasta el último rincón de ese cuerpo imposible de definir, transportan la sangre, renuevan sin descanso las células. Envían información nueva y retiran información vieja. Envían consumo nuevo y retiran consumo viejo. Envían contradicciones nuevas y retiran contradicciones viejas…

* Traducción: Lourdes Porta
* Editorial: Tusquets

Flores de verano (Tamiki Hara)

… Nevaba. Delicados copos de nieve en polvo caían desde la mañana. El viajero, que había pasado la noche en la ciudad, fue caminando hasta el río, cautivado por la nieve. El puente de Honkawa se hallaba muy cerca de donde se hospedaba. Hacía mucho tiempo que aquel nombre, Honkawa, no acudía a su mente. Parecía como si los recuerdos de sus años de estudiante de secundaria siguieran impregnando aquel lugar. La nieve en polvo hacía que su vista, ya de por sí fina, se aguzase. Se detuvo en mitad del puente y miró hacia la orilla, en la que avistó un cartel anticuado en el que se podía leer: «Honkawa Manju». De repente tuvo la impresión de que volvía a sumergirse en el fascinante y apacible paisaje de antaño. Mas, de pronto, afloró en su interior un escalofrío que fue incapaz de controlar. En aquel momento de paz perfecta, bajo la nieve, una visión del más espeluznante apocalipsis cristalizó en su mente…

* Traducción: Yoko Ogihara y Fernando Cordobés
* Editorial: Impedimenta

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina