Sally y el tigre en el pozo (Philip Pullman)

… Aquella soleada mañana de otoño de 1881, mientras miraba cómo su hijita jugaba en el jardín, Sally Lockhart estaba convencida de que todo iba bien…

* Traducción: Isabel de Miquel
* Editorial: Umbriel
* Serie: Sally, n.º 3

Sally y la sombra del norte (Philip Pullman)

… Una soleada mañana de la primavera de 1876, el buque de vapor Ingrid Linde, orgullo de la compañía naviera Anglo-Baltic, desapareció en aguas del Báltico…

* Traducción: Isabel de Miguel
* Editorial: Umbriel
* Serie: Sally, n.º 2

Sally y la maldición del rubí (Philip Pullman)

… Era una tarde fría y oscura de principios de octubre, en 1872. Un cabriolé se acercaba a las oficinas de Lockhart y Selby, Agentes Marítimos, en Cheapside. La ciudad estaba en plena efervescencia, y el viento, que soplaba con fuerza, contribuía a esa frenética actividad. Los carruajes colapsaban las calles. El ruido constante, monótono, del ir y venir de las pesadas ruedas de los carruajes, el repiqueteo de los cascos de los caballos y el tintineo de los arreos mostraban perfectamente la agitación reinante…

* Traducción: Imma Lizondo y Óscar Vendrell
* Editorial: Umbriel
* Serie: Sally Lockhart, n.º 1

El conde Karlstein (Philip Pullman)

… Peter se acuclilló frente al fuego y removió las brasas, y las chispas saltaron como diablillos que treparan por las paredes de piedra del infierno…

* Traducción: Isabel de Miquel Serra
* Ilustraciones: Diana Bryan
* Editorial: Umbriel

El Oxford de Lyra (Philip Pullman)

(LYRA Y LOS PÁJAROS)

Últimamente, Lyra no solía bajar por la ventana de su dormitorio. Le resultaba más fácil subir al tejado del Jordan College. El portero le había proporcionado una llave que le permitía alcanzar la Lodge Tower. Se la había prestado porque él era demasiado viejo para subir los escalones y revisar la cantería y la plomería, como debía hacer cuatro veces al año. Así pues, Lyra le presentaba un informe completo, que el portero pasaba a Bursar, y a cambio de eso ella tenía libre acceso al tejado siempre que quería…

* Traducción: Enrique Sánchez Abulí
* Ilustraciones: John Lawrence
* Editorial: Ediciones B

El catalejo lacado (Philip Pullman)

… En un valle situado a la sombra de unos rododendros, cerca del límite de la nieve, por el que discurría un arroyo de espumosa agua de deshielo y por el que revoloteaban las palomas y los pardillos entre los inmensos pinos, había una cueva, semioculta por un risco que se alzaba sobre ella y las abundantes hojas que se arracimaban abajo…

* Traducción: Dolors Gallart y Camila Batlles
* Editorial: Ediciones B
* Serie: La materia oscura, n.º 3

La daga (Philip Pullman)

—Deprisa, vamos… —apremió Will a su madre al tiempo que le tiraba de la mano.
Su madre, no obstante, se resistía a avanzar, pues aún tenía miedo. Will inspeccionó la estrecha calle que discurría entre dos hileras de casas, cada una provista de un pequeño jardín y un seto; en las ventanas de un lado se reflejaba el sol del atardecer, mientras que en las del otro se asentaba la penumbra. Quedaba poco tiempo…

* Traducción: Dolors Gallart
* Editorial: Ediciones B
* Serie: La materia oscura, n.º 2

Luces del norte (Philip Pullman)

… Lyra y su daimonion atravesaron el comedor, cuya luz se iba atenuando por momentos, procurando mantenerse a un lado del mismo, fuera del campo de visión de la cocina. Ya estaban puestas las tres grandes mesas que lo recorrían en toda su longitud, la plata y el cristal destellaban pese a la poca luz y los largos bancos habían sido retirados un poco con el fin de recibir a los comensales. La oscuridad dejaba entrever los retratos de antiguos rectores colgados de las paredes. Lyra se acercó al estrado y, volviéndose para observar la puerta abierta de la cocina, como no viera a nadie, subió a él y se acercó a la mesa principal, la más alta. El servicio en ella era de oro, no de plata, y los catorce asientos no eran bancos de roble sino sillones de caoba con cojines de terciopelo. Lyra se detuvo junto a la silla del rector y dio un suave golpecito con la uña en la gran copa de cristal. La vibración resonó en todo el comedor…

* Traducción: Roser Verdaguer
* Editorial: Ediciones B
* Serie: La materia oscura, n.º 1

El reloj mecánico (Philip Pullman)

… Antiguamente, en la época en que sucedió esta historia, el tiempo transcurría al compás del reloj, es decir, de un verdadero mecanismo de relojería con resortes y ruedas dentadas, engranajes y péndulos, y piezas por el estilo. Se podía desmontar, ver cómo funcionaba y luego montarlo de nuevo. Hoy en día, el tiempo corre mediante la electricidad, mediante cristales de cuarzo que vibran y Dios sabe qué más. Hasta puedes comprar un reloj que se mueve con energía solar, se pone a la hora varias veces al día sintonizando una señal de radio y nunca atrasa ni un solo segundo. Los relojes que funcionan de este modo parecen obra de brujería porque no hay manera de entenderlos…

* Traducción: Carmen Netzel
* Ilustraciones: Peter Bailey
* Editorial: Ediciones B

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina