Las zapatillas de ballet (Noel Streatfeild)

… Las tres hermanas Fossil vivían en Cromwell Road. En el extremo de la calle más alejado de Brompton Road, aunque lo bastante cerca del Museo Victoria & Albert como para que las llevaran a ver las casas de muñecas en los días lluviosos. Si no llovía demasiado, era de esperar que se ahorraran un penique y fueran andando.
Ahorrar peniques y caminar eran dos de las principales características de su vida…

* Traducción: Gema Moral Bartolomé
* Editorial: Salamandra

Relatos londinenses (Charles Dickens)

(EL CORAZÓN DE LONDRES)

Nos llegó con el viento la voz de la profunda y distante campana de St Paul cuando daba la hora de la medianoche…

* Traducción: Celia Recarey Rendo y Carlos Valdés García
* Editorial: Gadir

Chesil Beach (Ian McEwan)

… Eran jóvenes, instruidos y vírgenes aquella noche, la de su boda, y vivían en un tiempo en que la conversación sobre dificultades sexuales era claramente imposible…

* Traducción: Jaime Zulaika
* Editorial: Anagrama

¡Abajo el colejio! (Geoffrey Willans / Ronald Searle)

… Yo soy este, nigel molesworth, el terror de San Custodio que es mi colejio. Es un sitio húmedo y cutre como voy a dejar claro (espero), aunque en realidad todos los colejios son iguales.
En San Custodio hay bastonazos, latín, geografía, historia, mates, geometría, direztores, un perro que vive en el colejio, salchichas misteriosas, mi hermano molesworth-2 y sobretodo profes por todas partes.
Lo único bueno de el colejio son los chicos que son nobles y balientes y no le tienen miedo a nada aunque tanbién hay enpollones, habusones, barbilindos, gordos y palurdos con los que no me queda mas remedio que tratar.
¡En realidad el colejio es un balle de lágrimas!
COMO BERÁS A CONTINUACIÓN…

* Traducción: Jon Bilbao
* Ilustraciones: Ronald Searle
* Editorial: Impedimenta
* Serie: Abajo el colejio, n.º 1

El placer del viajero (Ian McEwan)

… Cada tarde, cuando la ciudad empezaba a bullir más allá de los postigos verde oscuro de las ventanas de su hotel, Colin y Mary se despertaban por el rítmico golpeteo de herramientas contra las barcazas de hierro amarradas al pontón del café del hotel. Por la mañana, aquellos cascos picados de herrumbre, sin carga visible ni medios de propulsión, solían desaparecer; volvían hacia el final de la jornada, y las tripulaciones se afanaban inexplicablemente con mazos y cortafríos. Entonces, bajo el bochornoso calor de últimas horas de la tarde, era cuando los parroquianos empezaban a reunirse en el pontón para tomar un helado en las mesas de hojalata y sus voces también invadían las sombras de la habitación, con risas y discusiones que inundaban a oleadas los breves silencios entre cada golpe penetrante de martillos. Se despertaban a la vez, o eso les parecía, y seguían tumbados sin moverse en sus camas individuales. Por razones que ya no podían determinar con claridad, Colin y Mary no se hablaban…

* Traducción: Benito Gómez Ibáñez
* Editorial: Anagrama

Barnaby Rudge (Charles Dickens)

… En 1775 había junto al bosque de Epping, a unas doce millas de Londres —contando desde el estandarte de Cornhill, o más bien desde el lugar en el que antaño se encontraba el estandarte—, un establecimiento público llamado Maypole, como podían advertir todos los viajeros que, sin saber leer ni escribir (y en esa época se encontraban en tal condición un gran número de viajeros, y también de sedentarios), miraran el emblema que se alzaba por encima de dicho establecimiento; un emblema que, si bien carecía de las nobles proporciones que los mayos presentaban en los viejos tiempos, era cuando menos como un fresno de treinta pies de altura, recto como la flecha más recta que haya podido disparar jamás el más diestro ballestero de Inglaterra…

* Traducción: Ramón González Férriz
* Editorial: Belacqua

Expiación (Ian McEwan)

… Briony escribió la obra —para la que ella misma había diseñado los carteles, los programas y las entradas, construido la taquilla con una cartulina doblada por un lado, y forrado la caja de recaudación con papel crepé rojo— en una tormenta compositiva que duró dos días y que le hizo saltarse un desayuno y un almuerzo. Cuando los preparativos hubieron terminado, no le quedó nada más por hacer que contemplar el borrador acabado y aguardar la aparición de sus primos del lejano norte…

* Traducción: Jaime Zulaika
* Editorial: Anagrama

Intimidad (Hanif Kureishi)

… Ésta es la noche más triste, porque me marcho y no volveré. Mañana por la mañana, cuando la mujer con la que he convivido durante seis años se haya ido a trabajar en su bicicleta y nuestros hijos estén en el parque jugando con su pelota, meteré unas cuantas cosas en una maleta, saldré discretamente de casa, esperando que nadie me vea, y tomaré el metro para ir al apartamento de Víctor. Allí, durante un periodo indeterminado, dormiré en el suelo de la pequeña habitación situada junto a la cocina que amablemente me ha ofrecido. Cada mañana arrastraré el delgado y estrecho colchón hasta el trastero. Guardaré el edredón impregnado de humedad en una caja. Y recolocaré los almohadones en el sofá…

* Traducción: Mauricio Bach
* Editorial: Anagrama

Cuentos desde el reino peligroso (J. R. R. Tolkien)

(ROVERANDOM)

Había una vez un perrito llamado Rover. Era muy pequeño y muy joven, pues de lo contrario se habría portado mejor; y era muy feliz jugando al sol en el jardín con una pelota amarilla, si nunca hubiera hecho lo que hizo. No todos los hombres viejos con los pantalones rotos son malos: uno son hombres de huesos y botellas y tienen sus perritos; y otros son jardineros; y algunos, muy pocos, son brujos que vagabundean como si estuvieran de fiesta, buscando algo que hacer. El que ahora entra en la historia era un brujo. Llegó a pie por el sendero del jardín, vestido con una vieja y andrajosa chaqueta, con una pipa en la boca y un viejo sombrero verde en la cabeza…

* Traducción: Julio César Santoyo, José M. Santamaría, Ramón Ibero, Luis Doménech, Eduardo Segura, Estela Gutiérrez y la lista Tolkien
* Ilustraciones: Alan Lee
* Editorial: Minotauro

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina