Ángeles del abismo (Jesús Ferrero)

… Sueño que vuelvo al jardín de los Guridi. Allí están todos los amigos de ayer, tendidos sobre la hierba, a la sombra de un tilo, allí están de nuevo. En la mecánica traslúcida del sueño, el lugar parece tan idéntico a como ha sido que dudo del paso del tiempo: de pronto, nada me aleja de aquel jardín, de sus árboles fraternales y de la yedra que cubre los muros que nos separan de un mundo devastado, lleno de fábricas humeantes…

* Editorial: Siruela

Corazón de tinta (Cornelia Funke)

… Aquella noche llovía. Era una lluvia fina, murmuradora. Incluso años y años después, a Meggie le bastaba cerrar los ojos para oír sus dedos diminutos tamborileando contra el cristal. En algún lugar de la oscuridad ladraba un perro y Meggie no podía conciliar el sueño, por más vueltas que diera en la cama…

* Traducción: Rosa Pilar Blanco
* Ilustraciones: (Autora)
* Editorial: Siruela
* Serie: Mundo de tinta, n.º 1

Jaque mate (Jostein Gaarder)

(PRÓLOGO)

En el otoño de 2005 mi editorial noruega me propuso preparar una antología que supusiera un corte transversal de mi obra, al cumplirse en 2006 veinte años de mi estreno como escritor de literatura de ficción. Al principio reaccioné con cierta reserva, pues la tarea me pareció pomposa, a la vez que inquietante. Pero luego me dejé entusiasmar y se me ocurrió que tal vez sería una ocasión para volver a enseñar algo en un contexto completamente nuevo.

(EL VENDEDOR DE CUENTOS)

Me hierve la cabeza. Estoy preñado de cientos de ideas nuevas que emergen a la superficie sin cesar.
Tal vez sea posible, en cierta medida, controlar los pensamientos, pero difícilmente se podrá dejar de pensar. Mi alma rebosa de formulaciones divertidas, soy incapaz de conservarlas antes de que nuevas ocurrencias las repriman. No logro distinguir un pensamiento de otro.
Rara vez consigo recordar lo que he pensado. Antes de que me dé tiempo a reflexionar sobre una idea, suele fundirse, transformándose en una idea aún mejor, pero también es ésta tan fugaz en su naturaleza que tengo que esforzarme por salvarla de la erupción volcánica de nuevas ocurrencias…

* Traducción: Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo
* Editorial: Siruela

El jinete del dragón (Cornelia Funke)

… Nada se movía en el valle de los dragones. La niebla ascendía desde el mar cercano y quedaba suspendida entre las montañas. Los pájaros gorjeaban con timidez en medio del vaho húmedo, y el sol se ocultaba detrás de las nubes.
Una rata bajaba veloz por la ladera. Cayó al suelo, rodó por las rocas musgosas y volvió a levantarse.
—¿No lo dije yo? —renegaba entre dientes—. ¿No se lo dije a ellos?…

* Traducción: Rosa Pilar Blanco
* Ilustraciones: (Autora)
* Editorial: Siruela

Relatos clínicos (Sigmund Freud)

… En las vaciones de 189… emprendí una excursión por la montaña, con el propósito de olvidar durante algún tiempo la medicina, y especialmente la neurosis, propósito que casi había conseguido un día en que dejé el camino real para subir a una cima, famosa tanto por el panorama que dominaba como por la hostelería en ella enclavada…

* Traducción: Luis López-Ballesteros y de Torres
* Editorial: Siruela

Palomar (Italo Calvino)

… El mar está apenas encrespado, olas pequeñas baten la orilla arenosa…

* Traducción: Aurora Bernández
* Editorial: Siruela

Publicado en: Italia, Italo Calvino, Siruela. Opina

El elogio de la sombra (Junichiro Tanizaki)

… Un amante de la arquitectura que quiera construirse en la actualidad una casa en el más puro estilo japonés tendrá que prepararse a sufrir numerosos sinsabores con la instalación de la electricidad, el gas y el agua y, aunque no haya pasado personalmente por la experiencia de construir, bastará con que entre en la sala de una casa de citas, de un restaurante o de un albergue para apreciar el esfuerzo empleado en integrar armoniosamente tales dispositivos en una estancia de estilo japonés…

* Traducción: Julia Escobar
* Editorial: Siruela

La dificultad de ser (Jean Cocteau)

(DE LA CONVERSACIÓN)

… Ya he cumplido los cincuenta. Es decir que a la muerte no le debe de quedar un camino muy largo para reunirse conmigo. La comedia está ya muy avanzada. Me quedan pocas frases por decir…

* Traducción: María Teresa Gallego Urrutia
* Editorial: Siruela

El vizconde demediado (Italo Calvino)

… Había una guerra contra los turcos. El vizconde Medardo de Terralba, mi tío, cabalgaba por la llanura de Bohemia hacia el campamento de los cristianos. Lo seguía un escudero llamado Curzio.
Las cigüeñas volaban bajo, en blancas bandadas, cruzando el aire opaco y quieto.
—¿Por qué tantas cigüeñas? —preguntó Medardo a Curzio—, ¿adónde vuelan?…

* Traducción: Esther Benítez
* Editorial: Siruela

Publicado en: Italia, Italo Calvino, Siruela. Opina

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina