El secreto de Lena (Michael Ende)

… Lena era una niña extremadamente amable siempre que sus padres se portaran bien y obedecieran a lo que ella les mandaba.
Desgraciadamente, eso ocurría pocas veces…

* Traducción: Marinella Terzi
* Ilustraciones: Jindra Čapek
* Editorial: SM

Publicado en: Alemania, Michael Ende, SM. Opina

El ponche mágico (Michael Ende)

… ERA la última tarde del año y había oscurecido demasiado pronto. Nubes negras habían entenebrecido el cielo, y una tempestad de nieve azotaba desde hacía horas el Parque Muerto…

* Traducción: Jesús Larriba y Marinella Terzi
* Editorial: SM

Publicado en: Alemania, Michael Ende, SM. Opina

El libro de la selva (Rudyard Kipling)

… Las colinas de Seeonee parecían un horno. Padre Lobo, que había pasado todo el día durmiendo, se despertó. Se rascó, bostezó y fue estirando una tras otra las patas. Quería desprenderse de todo el sopor y la rigidez que se había acumulado en ellas. Madre Loba estaba echada. Su cabeza gris reposaba, en señal de cariño y protección, sobre los lobatos, cuatro animalitos indefensos y chillones. La Luna brillaba en todo su esplendor nocturno fuera de la cueva.
—¡Ahuugr! —sentenció Padre Lobo—. Es hora de salir de caza —y ya estaba a punto de lanzarse pendiente abajo, cuando se presentó a la entrada de la cueva una sombra menuda y furtiva…

* Traducción: Emilio Ortega
* Ilustraciones: Christian Broutin
* Editorial: SM

La isla del tesoro (R. L. Stevenson)

… El señor Trelawney, hidalgo de mi pueblo, el doctor Livesey y varios otros amigos míos, me han pedido que describiese detalladamente todo lo que nos ocurrió en la Isla del Tesoro, desde el principio al fin, omitiendo solamente la situación geográfica de la isla, por cuanto aún hemos dejado en ella parte del botín rescatado…

* Traducción: A. Fuentes
* Ilustraciones: François Place
* Editorial: SM

Carolin, Berta y las sombras (María Gripe)

—HASTA luego, mamá.
Se volvió, se me acercó y dijo:
—Es un poco extraño, ¿no? Berta…
Comprendí perfectamente lo que iba a decirme, pero no quise oírlo.
—¡Hasta luego, mamá! —volví a repetir…

* Traducción: Kristina Coll
* Editorial: SM
* Serie: Las sombras, n.º 3

Publicado en: María Gripe, SM, Suecia. Opina

Aquellas blancas sombras en el bosque (María Gripe)

—¿NO te fías de mí? ¡Tienes que hacerlo!
La voz de Carolin era profunda y enérgica. Habíamos terminado de fregar y estábamos juntas en la salita que daba al comedor. Yo la ayudaba a secar las copas de cristal, que debían quedar perfectamente limpias, sin huella alguna de dedos o señal de haber sido secadas con un trapo o una bayeta… Sólo entonces las podíamos colocar de nuevo en el aparador.
Carolin cogió una copa y la miró al trasluz.
—Tienes que confiar en tu hermana mayor, ¿no lo comprendes?…

* Traducción: Ana María Oroz
* Editorial: SM
* Serie: Las sombras, n.º 2

Publicado en: María Gripe, SM, Suecia. Opina

Ulaluna (Jesús Ferrero)

… Vivían en un universo de bosques, agua y barrancas, muy lejos de Verisa, en plena región del Norte, y conformaban uno de los más alejados establecimientos humanos del Septentrión. No eran más que cinco familias con sus cinco casas a orillas del lago Litoga, donde tenía su séptima y última escala el hidroavión boreal…

* Editorial: SM

Publicado en: España, Jesús Ferrero, SM. Opina

La sombra sobre el banco de piedra (María Gripe)

… ERA el año 1911.
Yo tenía catorce años.
La abuela había escrito desde Eksjö para anunciarnos que el lunes, 6 de noviembre, precisamente el día de Gustav Adolf, fiesta nacional, nuestra nueva muchacha llegaría en el tren. Pero no teníamos que ir a esperarla, no lo quería. Era una chica «independiente»…

* Traducción: Ana María Oroz
* Editorial: SM
* Serie: Las sombras, n.º 1

Publicado en: María Gripe, SM, Suecia. Opina

Agnes Cecilia (María Gripe)

… OCURRÍA únicamente cuando Nora estaba sola en casa, cuando no había nadie más en el piso.
No sabía bien cómo había empezado; pero debió de ser a raíz de las obras, cuando Anders empapeló de nuevo toda la casa y se encontraron con un montón de armarios conde­nados con clavos en todo el piso. No fue, por lo tanto, in­mediatamente después de la mudanza, sino poco a poco, y las primeras veces casi no pensaba en ello. ¡Todas las casas tienen sus propios ruidos!…

* Traducción: Ana María Oroz
* Editorial: SM

Publicado en: María Gripe, SM, Suecia. Opina

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina