Christine (Stephen King)

… Podría decirse que ésta es la historia de un triángulo de amantes, Arnie Cunningham, Leigh Cabot y, naturalmente, Christine. Pero quede claro que fue Christine quien primero estuvo allí. Fue el primer amor de Arnie, y, aunque no me atreviera a asegurarlo (ni aun desde las cumbres de sabiduría que he alcanzado en mis veintidós años), creo que fue su único amor verdadero. Por eso llamo tragedia a lo que sucedió…

* Traducción: Adolfo Martín
* Editorial: DeBolsillo

La tienda (Stephen King)

… TÚ HAS ESTADO AQUÍ ANTES.
Claro que sí. Seguro. Yo nunca olvido una cara.
¡Ven, acércate, deja que te estreche la mano! Qué curioso: te he reconocido por tu manera de andar antes incluso de verte la cara. No podrías haber escogido un día mejor para regresar a Castle Rock. ¿No tiene un aspecto estupendo? Falta poco para que empiece la estación de caza y los bosques se llenen de esos estúpidos dispuestos a disparar sobre cualquier cosa que se mueva, y luego llegará la nieve y el hielo. Pero todo eso será más adelante; de momento, estamos en octubre y en Castle Rock dejamos que octubre dure todo el tiempo que quiera…

* Traducción: Hernán Sabaté
* Editorial: Ediciones B

It (Stephen King)

… El terror, que no terminaría por otros veintiocho años -si es que terminó alguna vez-, comenzó, hasta donde sé o puedo contar, con un barco de papel que flotaba a lo largo del arroyo de una calle anegada de lluvia…

* Traducción: Edith Zilli
* Editorial: DeBolsillo

El resplandor (Stephen King)

Menudo empleaducho engreído, pensó Jack Torrance.
Ullman no pasaría de un metro sesenta y cinco de estatura, y al moverse lo hacía con la melindrosa rapidez propia de los hombres bajos y obesos. La raya del pelo era milimétrica, y vestía un traje oscuro, sobrio, aunque reconfortante. Aquel traje parecía invitar a las confidencias cuando se trataba de un cliente cumplidor, pero transmitía un mensaje más lacónico al ayudante contratado: «más vale que sea usted eficiente». Llevaba un clavel rojo en la solapa, probablemente para que por la calle nadie confundiera a Stuart Ullman con el empresario de pompas fúnebres.
Mientras hablaba, Jack pensó que, en aquellas circunstancias, probablemente a nadie le habría gustado estar al otro lado de la mesa…

* Traducción: Marta I. Guastavino
* Editorial: DeBolsillo

La larga marcha (Stephen King)

… Un viejo Ford azul se detuvo esa mañana en el aparcamiento vigilado, con el aspecto de un perrillo cansado tras una larga carrera…

* Traducción: Hernán Sabaté
* Editorial: DeBolsillo

Gente de letras

Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

Fer, Paula, Xavier e Irina