Romanticismo (Manuel Longares)

… Tanto había oído hablar José Luis Arce de la salud del Caudillo en la tertulia de Balmoral que no tomó en serio su enfermedad definitiva. Por eso, cuando supo que le operaban de urgencia en un quirófano de campaña no acudió a sublevar los cuarteles, como Javo Chicheri, ni imitó a Fela del Monte que ante la consternación del apoderado Chaves, del cajero Irurzun y de otros ejecutivos del banco en el que tenía la cuenta, retiró el capital y las joyas y los escondió en la carbonera de su casa donde el padre Altuna dijo misa durante la guerra civil.
—No me robarán los rogelios —gritaba Fela en el salón taurino del Wellington.
A diferencia de Javo Chicheri y Fela del Monte, Arce no vinculaba su familia y patrimonio a la suerte de aquel agonías. No participaba por tanto de la inquietud de Lalo Pipaón y Luismi Fonseca que interrumpían cada hora la actividad de la cadena de electrodomésticos que heredaron de sus padres para seguir la evolución del paciente a través de los altavoces conectados con el informativo de la radio. En el desapego de Arce no había inconsciencia ni dejadez sino la convicción de que era inútil oponerse a la voluntad de un hombre que igual podía morirse que no hacerlo nunca…

* Editorial: Alfaguara

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Ésta es una recopilación de comienzos de libros, tanto clásicos como contemporáneos, seleccionados según nuestros gustos. Esperamos que coincidáis con ellos en al menos un 90%.

Atentamente...

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